La Administración de Justicia incorpora una convocatoria histórica con 700 plazas destinadas a reforzar las carreras judicial y fiscal. La oferta publicada este lunes contempla 575 plazas por oposición, repartidas entre 375 para jueces y 200 para fiscales, junto a otras 125 plazas de magistrados por cuarto turno para juristas de reconocida competencia con más de diez años de ejercicio profesional.
El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha destacado que se trata de una macroconvocatoria y ha asegurado que forma parte de “la mayor transformación de la Justicia en décadas”. El refuerzo llega en pleno despliegue de la Ley de Eficiencia del Servicio Público de Justicia, que modifica el modelo tradicional de organización judicial.
Más plazas para tribunales de instancia
El grueso del aumento se concentra en la Carrera Judicial. De las 500 nuevas plazas judiciales, 363 se incorporarán a los tribunales de instancia, una de las principales novedades del nuevo modelo organizativo. Además, 2 plazas se asignarán al Tribunal Central de Instancia y 85 a órganos colegiados.
Dentro de estos órganos, se prevén 71 plazas en audiencias provinciales, 7 en tribunales superiores de Justicia, 4 en la Audiencia Nacional y 3 en el Tribunal Supremo. A ellas se suman 50 plazas de adscripción territorial, diseñadas para responder con mayor flexibilidad a los cambios en la carga de trabajo de los tribunales.
Con este incremento, la planta judicial pasará de 5.876 plazas a una estructura reforzada con un crecimiento del 8,5% en un solo año. El objetivo es aliviar la presión sobre los órganos judiciales y adaptar los recursos humanos a las nuevas necesidades del sistema.
La Fiscalía suma 200 plazas
La convocatoria también supone un crecimiento relevante para la Carrera Fiscal. La creación de 200 nuevas plazas de fiscales elevará la plantilla de 2.804 a 3.004 efectivos, lo que representa un aumento del 7,1%.
Este refuerzo tiene un carácter excepcional, ya que en los últimos veinte años no se había aprobado en un solo ejercicio una creación de plazas fiscales superior al centenar. La medida busca responder al aumento de la actividad procesal y a las necesidades estructurales del Ministerio Fiscal.
Un cambio en el modelo de juzgados
La ampliación de plazas se apoya en la transformación que introduce la Ley de Eficiencia del Servicio Público de Justicia. El nuevo sistema sustituye progresivamente los juzgados unipersonales por tribunales de instancia, órganos integrados por varios jueces y respaldados por una oficina judicial común.
Este modelo permite crear plazas judiciales sin tener que poner en marcha un juzgado completo. La diferencia económica es notable: una nueva plaza dentro de la estructura de tribunal de instancia tiene un coste aproximado de 100.000 euros, frente a los cerca de 500.000 euros que suponía crear un juzgado tradicional.
La distribución territorial de las nuevas plazas se ha realizado atendiendo a criterios como la litigiosidad y la población de cada comunidad autónoma. También se han valorado los informes del Consejo General del Poder Judicial, la Fiscalía General del Estado, las comunidades con competencias transferidas y los tribunales superiores de Justicia.
Una oportunidad para los opositores
La convocatoria abre un escenario especialmente relevante para quienes preparan las oposiciones a jueces y fiscales. Las 575 plazas por oposición corresponden al sistema ordinario de acceso, mientras que las 125 plazas de cuarto turno tienen un procedimiento distinto y están dirigidas a juristas con experiencia profesional acreditada.
El aumento de plazas amplía las posibilidades de acceso, aunque mantiene intacta la exigencia de uno de los procesos selectivos más complejos del ámbito jurídico. La preparación, el dominio del temario y la capacidad de exposición seguirán siendo determinantes para obtener plaza.





