La primera persona ingresada en España por sospecha de hantavirus, una mujer de 32 años, continúa hospitalizada en el hospital universitario de San Juan de Alicante con un cuadro clínico leve y episodios de tos, sin que por el momento se haya comunicado un empeoramiento de su estado.
La paciente permanece desde la tarde del viernes en una habitación de aislamiento con presión negativa ubicada en el área de Neumología, en la tercera planta del centro sanitario. Este tipo de estancia está diseñado para evitar que posibles partículas infecciosas salgan al exterior, de modo que se reduce el riesgo de transmisión a otras personas, tanto pacientes como personal sanitario.
La mujer fue trasladada al hospital procedente de su domicilio a las 18.05 horas del viernes y desde entonces se mantiene en observación constante. El equipo médico y de enfermería que la atiende aplica de forma rigurosa el protocolo activado por el Ministerio de Sanidad para casos sospechosos de hantavirus, lo que implica el uso de equipos de protección individual y medidas reforzadas de control de infecciones.
Vínculo con un caso mortal previo
La paciente reside en la Playa de San Juan de Alicante y se le realiza seguimiento al presentar síntomas leves tras haber viajado en el mismo avión del que fue evacuada una pasajera holandesa. Esta viajera había estado previamente en el crucero MV Hondius y posteriormente se convirtió en la primera persona fallecida por hantavirus vinculada a este episodio, por lo que se considera un contacto de riesgo y se han activado todas las alertas preventivas.
En el caso de la paciente ingresada en Alicante, las muestras para la PCR por hantavirus fueron remitidas al Centro Nacional de Microbiología, en Madrid, adonde llegaron en la madrugada del sábado en torno a las 3 horas. Estas pruebas permiten detectar de forma específica la presencia del virus en el organismo y son la base sobre la que se toman las principales decisiones clínicas y de salud pública.
Se prevé que los resultados de esta primera PCR estén disponibles en un plazo de entre 24 y 48 horas a partir de su llegada al laboratorio, es decir, desde las 3 horas de este sábado. Durante ese intervalo, la paciente continúa aislada y sometida a vigilancia, a la espera de una confirmación que permita descartar o confirmar la infección.
Según el protocolo establecido por Sanidad, si el resultado inicial de la PCR por hantavirus fuera negativo, se repetiría la misma prueba a las 24 horas. Esta repetición se plantea para minimizar el riesgo de un falso negativo, algo que puede ocurrir en fases muy tempranas de la infección, cuando la carga viral aún es baja y el virus puede no detectarse en una primera determinación.
En el supuesto de que la segunda PCR también fuese negativa, la mujer pasaría a considerarse contacto en cuarentena. En ese escenario, dejaría de ser un caso sospechoso activo y sería trasladada al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde continuaría el aislamiento y la observación como medida de precaución, pero con un nivel de incertidumbre menor sobre su posible contagio.
Si en algún momento la PCR resultara positiva, la paciente sería evacuada de forma inmediata a la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel del Hospital La Fe de Valencia. Este recurso está preparado para atender casos de enfermedades infecciosas graves con altos estándares de bioseguridad, por lo que el traslado permitiría concentrar la atención especializada y reforzar las medidas de protección para el entorno.
Mientras se esperan los resultados, el mantenimiento del aislamiento con presión negativa y el cumplimiento estricto del protocolo buscan proteger tanto a la paciente como al resto de usuarios y profesionales del hospital, evitando potenciales contagios en caso de que finalmente se confirme la infección por hantavirus.



