La Unió ha denunciado la entrada de más de 17.000 toneladas de arroz importado de Argentina a través del puerto de Valencia. Según sostiene la organización agraria, el cargamento ha llegado en un barco procedente del país sudamericano y va dirigido a Herba Ricemills, empresa vinculada a marcas como Sos, La Fallera, Brillante o La Cigala.
La entidad enmarca esta operación en el contexto de la aplicación provisional de la parte comercial del acuerdo UE-Mercosur, que, según explica, activó el primer tramo del contingente arancelario para el arroz. LA UNIÓ advierte de que los primeros cupos se han agotado prácticamente de forma inmediata, lo que, a su juicio, evidencia un fuerte interés exportador hacia el mercado comunitario y un riesgo de presión sobre el sector arrocero europeo y valenciano.
Impacto sobre el arroz valenciano
El miembro de la comisión ejecutiva de La Unió y arrocero, Fernando Durà, ha señalado que «cuando el contingente anual llegue progresivamente a las 60.000 toneladas, la presión comercial puede incrementarse notablemente y se comprueba que los operadores del Mercosur compiten intensamente para completarlos desde el primer día».
La organización agraria recuerda además que España importó en 2025 un total de 400.000 toneladas de arroz, de las que Argentina fue la principal proveedora, con casi 89.000 toneladas. Ante este escenario, reclama un seguimiento trimestral de las importaciones, la activación rápida de cláusulas de salvaguardia si se detecta una perturbación del mercado y controles estrictos de reciprocidad productiva, fitosanitaria y medioambiental.
La Unió critica también que grandes empresas arroceras instaladas en la Comunitat Valenciana recurran al arroz importado en lugar de apostar por el producto autóctono. Asimismo, cuestiona que no se especifique de forma clara el país de origen en los paquetes que llegan a las cadenas de distribución.
Etiquetado y controles en el envasado
La entidad agraria sostiene que algunas cadenas venden arroz de fuera como si fuera valenciano al destacar únicamente el distribuidor local, el envasado en la Comunitat Valenciana o imágenes identificativas del territorio. A su juicio, esta práctica perjudica a los productores y puede inducir a confusión a los consumidores.
Por ello, La Unió reclama un reglamento europeo que incluya el arroz entre los productos en los que resulta obligatorio indicar el origen en el etiquetado. La organización recuerda que esta obligación ya existe para productos como frutas y hortalizas frescas, aceite de oliva virgen y virgen extra, miel, frutos secos, carne fresca, leche, productos lácteos y pescado fresco, refrigerado o congelado.
La organización exige también a la Conselleria de Agricultura que inspeccione la procedencia del arroz importado, realice analíticas y controle el envasado en las instalaciones de las empresas que importan este producto.
Reclamación de reciprocidad comercial
LA UNIÓ denuncia además la falta de reciprocidad en los acuerdos comerciales suscritos por la Unión Europea con países terceros. Según defiende, esta situación favorece una competencia desleal de las importaciones agrarias frente a las producciones comunitarias.
En este sentido, la organización afirma que «a diferencia del arroz producido en el ámbito de la Unión Europea que cumple con los máximos estándares de calidad, otros países emplean productos químicos nocivos para la salud que están prohibidos en la UE, cultivan de manera insostenible para el medioambiente y vulneran los derechos humanos».
Por último, La Unió insta al Ministerio de Agricultura a reforzar los controles en los puertos españoles sobre estas producciones. La entidad pide garantizar la ausencia de productos fitosanitarios no autorizados en la Unión Europea, como el Triciclazol, así como de toxinas fúngicas.


