Paiporta y Aldaia han registrado este miércoles por la tarde hasta 60 litros por metro cuadrado en una hora, una intensa tromba de agua que ha reactivado el miedo a nuevas inundaciones como las de la dana de 2024 pero que no ha provocado daños importantes en ninguna de las dos localidades.
En estos municipios del área metropolitana de València, muy castigados por las inundaciones del pasado año, vecinos y autoridades han seguido de cerca la evolución de la tormenta. La principal preocupación se ha centrado en comprobar si las obras ejecutadas tras la dana funcionaban correctamente bajo una lluvia tan concentrada en tan poco tiempo.
En Paiporta, el barranco del Poyo ha canalizado bien el episodio de lluvias. Tras los momentos de máxima intensidad, las orillas han quedado de nuevo vacías y el caudal no ha alcanzado niveles de riesgo en ningún momento, según ha explicado la vicealcaldesa, Marian Val.
Val ha detallado que el nuevo alcantarillado, estrenado tras la dana de 2024, ha tenido dificultades iniciales para absorber tanta agua en tan poco tiempo. En algunos bajos ha entrado agua y en varias calles la acumulación ha llegado a cubrir las aceras, aunque se ha tratado de incidencias puntuales y controladas.
Según la vicealcaldesa, el Ayuntamiento había preparado el dispositivo desde el día anterior. Se han seguido los protocolos previstos y se ha avisado a la población ante la previsión de lluvias fuertes. Pese a ello, Val ha reconocido que aún persiste el impacto emocional de lo ocurrido en 2024: ‘Aún queda mucho susto en el cuerpo, cuando comienza a llover con esa intensidad entra el miedo’.
La responsable municipal ha admitido que todavía queda trabajo pendiente para que la ciudadanía recupere la tranquilidad. En sus palabras, ‘a ese nivel nos queda mucha faena por hacer para que los ciudadanos estén tranquilos y volvamos a considerar estas lluvias como tormentas de otoño’.
Obras clave en Aldaia para evacuar el agua
En Aldaia, el alcalde, Guillermo Luján, ha destacado que las obras de mejora en la zona urbana, que se encuentran en su fase final, han permitido comprobar que el agua discurre hacia el exterior del municipio. La parte funcional destinada a mejorar la escorrentía ya está operativa y ha canalizado la mayor parte del aguacero.
Durante el episodio, la cuneta situada antes de la zona urbana, en el entorno de Bonaire, se ha desbordado en el momento de mayor intensidad. Ese desbordamiento ha hecho que Aldaia recibiera más agua de golpe, pero después la situación se ha estabilizado y el caudal ha fluido por el barranco de la Saleta.
Luján ha indicado que se han producido inundaciones puntuales por la fuerza de la lluvia, pero ha subrayado que se han ido gestionando de forma correcta gracias a las nuevas infraestructuras. El alcalde ha recordado que estas obras en el casco urbano forman parte de un paquete más amplio de actuaciones previstas para reducir el riesgo de inundaciones.
Críticas al aviso tardío de la Generalitat
La vicealcaldesa de Paiporta ha aprovechado para comparar la reacción de los municipios con la de la Generalitat. Según ha señalado, los ayuntamientos y las mancomunidades han ido ‘muy por delante’ en la preparación del episodio de lluvias.
Val ha criticado que el aviso de emergencia Es-Alert se haya enviado a las 22:08 horas, cuando el aviso de lluvias estaba activo desde las cuatro de la tarde. Esa diferencia horaria, ha apuntado, refuerza la necesidad de que los municipios mantengan protocolos propios y sistemas de información ágiles para reaccionar con rapidez ante episodios de lluvia intensa.
Pese al temor inicial y al recuerdo reciente de la dana de 2024, el balance de este episodio de 60 litros por metro cuadrado en una hora en Paiporta y Aldaia ha sido, finalmente, de susto y pocas incidencias, con las nuevas infraestructuras respondiendo mejor que en anteriores temporales.




