Un proyecto valenciano convierte la música en una experiencia accesible para personas sordas

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El proyecto VIBRA, impulsado desde la UPV, ha unido a científicos, artistas, sanitarios y personas sordas para diseñar conciertos multisensoriales realmente accesibles.

El proyecto VIBRA, desarrollado desde el área HumanTech de la Universitat Politècnica de València (UPV), ha unido a científicos, artistas, personal sanitario y personas con discapacidad auditiva para diseñar experiencias musicales realmente inclusivas para personas sordas en València.

La investigación ha nacido de la experiencia personal de la investigadora Claudia Elizabeth Goyes Yepez, que ha sufrido una discapacidad auditiva sobrevenida y es usuaria de implantes auditivos. A partir de su propia vivencia con las barreras de acceso a la música y a la cultura, ha planteado una investigación posdoctoral, financiada por la Fundación Ramón Areces, con un objetivo claro: encontrar herramientas que permitan que la música pueda disfrutarse también sin oír.

Para avanzar hacia ese objetivo, Goyes ha reunido en VIBRA a un equipo interdisciplinar formado por científicos, artistas y médicos especialistas. El estudio ha analizado diferentes recursos de accesibilidad como el subtitulado, la interpretación en lengua de signos, el bucle magnético o los chalecos vibratorios, además de la interacción de los sentidos visual, auditivo, táctil, olfativo y gustativo durante una experiencia musical.

Biosensores y realidad virtual para medir las emociones

El proyecto VIBRA ha combinado metodologías objetivas y subjetivas para evaluar el impacto real de estas herramientas. Por un lado, ha utilizado biosensores para registrar respuestas fisiológicas asociadas a la experiencia emocional de los participantes durante los conciertos. Por otro, ha empleado cuestionarios para medir la percepción multisensorial, la sensación de presencia en la realidad virtual, el nivel de satisfacción y la calidad de la experiencia de consumo.

Según explica Claudia Goyes, ‘VIBRA es mucho más que una investigación científica. Es también una iniciativa construida gracias a la colaboración de numerosas personas e instituciones que han decidido sumarse a una causa común: hacer la música más accesible para todos’. La investigadora destaca que esta red de apoyos ha permitido probar, en un entorno controlado, soluciones que después podrían extenderse a otros espacios culturales.

En el equipo de HumanTech UPV participan también Jaime Guxieres, Eleonora Minisini, Jesús Casal y José Carlos Soto, que han colaborado en el diseño experimental, la recogida de datos y el análisis de los resultados. La implicación de perfiles tan diversos ha facilitado que el proyecto aborde la accesibilidad musical desde la tecnología, la psicología, la medicina y la creación artística.

Un concierto pensado para sentir la música de muchas formas

La parte musical de VIBRA ha contado con la participación del pianista, pedagogo y catedrático valenciano Antonio Morant, que ha interpretado las cinco piezas utilizadas en los experimentos. Cada pieza se ha adaptado para poder combinarse con los distintos recursos de accesibilidad y permitir que las personas sordas perciban la música a través de varios sentidos.

El compromiso de Morant con la accesibilidad está ligado a la historia de su hija Mara, que recuperó la capacidad de escuchar gracias a un doble implante coclear tras una pérdida auditiva profunda en la infancia. Esta vivencia le ha convertido en un firme defensor de una cultura accesible para las personas con discapacidad auditiva y ha reforzado su implicación en el proyecto.

En los pases experimentales también ha participado el Coro VozNColor, dirigido por Leya Pourdevrai, una agrupación que promueve la inclusión, la diversidad y la transformación social a través de la música. Su incorporación a VIBRA ha sido posible gracias a Gema Mas, Defensora de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Comunidad Valenciana, que ha facilitado el contacto y la coordinación.

La dimensión táctil de la experiencia se ha apoyado en la Fundación Music for All, una entidad centrada en la accesibilidad y la inclusión musical. La fundación ha cedido el chaleco vibratorio utilizado en las pruebas iniciales, lo que ha permitido que los participantes sientan la música a través de vibraciones sincronizadas con el sonido, más allá del canal auditivo.

El proyecto ha incorporado además un intérprete de lengua de signos de la Federación de Personas Sordas de la Comunidad Valenciana (FESORD CV), para garantizar que la comunicación fuera accesible en todo momento. También ha incluido tecnología de bucle magnético aportada por la Asociación de Implantes Cocleares de la Comunidad Valenciana (AIC CV), que mejora la recepción del sonido por parte de las personas usuarias de implantes y audífonos.

La participación de personas con implantes cocleares ha sido posible gracias a la colaboración del otorrinolaringólogo Carlos de Paula Vernetta, responsable de las intervenciones quirúrgicas de Claudia Goyes y actualmente integrado en la red de apoyo del proyecto. Junto con profesionales del Hospital La Fe de València y de MED-EL Madrid, el equipo ha podido identificar y vincular a los participantes adecuados para los pases experimentales.

En el ámbito audiovisual, Enrique Quiles ha colaborado de forma altruista en la producción de los materiales y en el subtitulado de las canciones usadas en VIBRA. Estos materiales permiten que las letras sean accesibles y que las personas con discapacidad auditiva puedan seguir los contenidos sin depender exclusivamente del sonido.

Para Goyes, ‘lo que comenzó como la experiencia personal de una investigadora que perdió la audición se ha convertido en una iniciativa colectiva que busca generar evidencia científica, promover la accesibilidad cultural y demostrar que la música puede experimentarse de muchas maneras’. A su juicio, ‘la inclusión no consiste únicamente en eliminar barreras, sino también en crear nuevas oportunidades para que todas las personas puedan emocionarse, participar y disfrutar de la cultura en igualdad de condiciones‘.

El equipo de VIBRA considera que los resultados del proyecto pueden servir de base para que auditorios, teatros, festivales y entidades culturales incorporen más recursos de accesibilidad. De este modo, las personas sordas y con discapacidad auditiva podrían acceder a conciertos y espectáculos en condiciones más equitativas, algo especialmente relevante en una ciudad con tanta actividad cultural como València.