Más de 60 centros educativos de la provincia de Valencia han recuperado ya las condiciones necesarias para funcionar con normalidad y seguridad, después de que la Generalitat ha dado por finalizadas las obras de emergencia para reparar los daños provocados por la dana de octubre de 2024, con una inversión que supera los 21,5 millones de euros.
Según ha detallado la Generalitat, de este importe global se han destinado 20 millones de euros a la ejecución directa de las obras y más de 1,6 millones a servicios de asistencia técnica, necesarios para evaluar daños, redactar proyectos y dirigir las actuaciones en los centros afectados.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha explicado que este dispositivo de emergencia ha permitido intervenir de forma urgente y simultánea en más de 60 instalaciones educativas ubicadas en algunos de los municipios más castigados por la riada.
Entre las localidades con centros intervenidos figuran Paiporta, Catarroja, Alfafar, Algemesí, Aldaia, Albal, Benetússer, Massanassa, Picanya, Sedaví, Utiel, Chiva o Xirivella, todas ellas con daños significativos en colegios e institutos tras el episodio de lluvias extremas.
Tipos de actuaciones realizadas
Los trabajos han abarcado un amplio abanico de intervenciones para devolver la funcionalidad a los edificios. Se han ejecutado reparaciones estructurales, se han repuesto instalaciones eléctricas, de fontanería y climatización dañadas y se han desarrollado actuaciones específicas para reforzar la seguridad y mejorar la accesibilidad de los centros.
Además, el dispositivo ha incluido la recuperación de patios, zonas de recreo y otros espacios exteriores afectados, así como labores de conservación y adecuación general de los edificios. En los centros que sufrieron daños más severos se han realizado intervenciones de mayor entidad, con obras más complejas y de mayor duración para garantizar su plena operatividad.
Pérez Llorca ha subrayado que, desde el inicio de la emergencia, el objetivo principal ha sido que el alumnado y el profesorado pudieran volver lo antes posible a sus centros en condiciones adecuadas. En sus palabras, ‘desde el primer momento nuestro objetivo fue que los centros recuperaran cuanto antes las condiciones necesarias para desarrollar su actividad con normalidad y seguridad’.
El president ha reconocido que la magnitud de los desperfectos obligó a desplegar un plan extraordinario, capaz de coordinar recursos y equipos en paralelo en numerosos puntos de la provincia. Según ha señalado, ‘la magnitud de los daños obligó a desplegar un operativo extraordinario que ha permitido actuar simultáneamente en decenas de instalaciones educativas afectadas por la dana’.
Coordinación institucional y próxima fase
Pérez Llorca ha puesto el acento en el trabajo conjunto entre administraciones y entidades técnicas para acelerar los plazos y priorizar las necesidades más urgentes de la comunidad educativa. Ha valorado que ‘la finalización de estas obras de emergencia demuestra la capacidad de respuesta y coordinación de la Generalitat ante una situación excepcional’.
En este sentido, ha agradecido la labor de los profesionales implicados y ha destacado la colaboración de ayuntamientos y empresas públicas. ‘Gracias al trabajo conjunto de técnicos, equipos directivos, ayuntamientos, Tragsa y Tragsatec hemos podido dar una solución rápida y eficaz a las necesidades más urgentes de la comunidad educativa’, ha indicado.
El jefe del Consell ha resaltado que estas intervenciones han resultado determinantes para asegurar la continuidad del curso escolar en los centros dañados por la dana. Según ha afirmado, ‘estas actuaciones han sido fundamentales para recuperar la funcionalidad de los centros dañados y garantizar que el alumnado y el profesorado dispongan de espacios adecuados para el desarrollo de la actividad educativa’.
Pérez Llorca ha añadido que el cierre de esta fase de emergencia no supone el final de los trabajos vinculados a la dana. La Generalitat mantiene en marcha otros proyectos de reconstrucción y mejora de infraestructuras educativas y de otros ámbitos que también se vieron afectadas por el episodio de lluvias torrenciales de octubre de 2024, con el objetivo de reforzar su seguridad frente a futuros temporales y reducir su vulnerabilidad ante fenómenos meteorológicos extremos.


