La Orquesta de València ha brillado en su debut en la Großer Saal, la conocida Sala Dorada del Musikverein de Viena, en un concierto celebrado este jueves dentro del ciclo Jeunesse-Musikerleben. Bajo la dirección de su titular, Alexander Liebreich, y junto al dúo pianístico Silver-Garburg como solista, la formación valenciana ha firmado una actuación que marca un nuevo hito en su trayectoria internacional.
La cita sitúa a la orquesta valenciana en una de las salas de concierto más reconocidas del mundo, escenario del tradicional Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena. Con esta actuación, la formación suma su novena salida internacional desde que inició su proyección exterior en 1950 de la mano de José Iturbi.
El concejal de Acción Cultural y presidente del Palau de la Música, José Luis Moreno, ha destacado «el éxito del concierto de la orquesta, gracias al nivel de excelencia que ha alcanzado de la mano de su director». En la misma línea, ha asegurado que «València y su Orquesta llevan la cultura valenciana a uno de los templos de la música europea y reivindican el papel de nuestra ciudad y nuestros músicos en el ámbito cultural europeo». «Tenemos una orquesta de la que nos sentimos orgullosos», ha concluido.

Por su parte, el director gerente del Palau de la Música, Vicente Llimerá, se ha mostrado «muy satisfecho de la actuación de la orquesta y de la respuesta del público», y ha subrayado que «València y su orquesta han llevado nuestra cultura a un gran escenario europeo, subrayando el papel de nuestra ciudad y nuestros músicos».
El concierto ha contado también con la presencia del propio Moreno, de Llimerá y de la subdirectora de Música e intendente de la Orquesta de València, Nieves Pascual.
El programa elegido para esta actuación en Viena ha arrancado con la obertura clasicista de L’arbore di Diana, del compositor valenciano Vicente Martín y Soler, figura de gran proyección en la capital austríaca. A continuación, la orquesta ha interpretado la Suite nº 2 de Daphnis et Chloé, de Maurice Ravel.
La primera parte ha concluido con el Cuarteto para piano nº 3 de Johannes Brahms, presentado en versión concierto para piano a cuatro manos y orquesta bajo el título Werther, en arreglo de Richard Dünser, en lo que ha supuesto además su estreno en Austria. Esta pieza ha sido interpretada por el dúo Silver-Garburg, integrado por Sivan Silver y Gil Garburg. Tras la acogida del público, ambos han ofrecido como propina el Scherzo para piano a cuatro manos, op. 11, nº 2 de Rachmáninov.
La segunda parte del recital ha estado dedicada al poema sinfónico Así habló Zaratustra, de Richard Strauss, una obra de gran exigencia orquestal y fuerte carga filosófica cuya introducción alcanzó gran popularidad por su presencia en la película 2001: Una odisea del espacio, de Stanley Kubrick.
Prolongada ovación en Viena
El cierre del concierto ha dejado una prolongada ovación del público vienés, una respuesta que ha confirmado la buena acogida de este debut de la Orquesta de València en uno de los auditorios más prestigiosos del circuito internacional. La satisfacción también se ha extendido entre el profesorado de la formación valenciana tras una cita que refuerza su proyección exterior.




