Los futuros parques inundables metropolitanos de la Generalitat permitirán conectar una quincena de municipios del entorno de València mediante 72 kilómetros de ciclovías y recorridos verdes. La infraestructura combinará la protección frente a inundaciones con nuevos itinerarios para desplazarse a pie o en bicicleta entre diferentes localidades sin necesidad de utilizar el coche.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, ha destacado este martes las posibilidades de la futura red coincidiendo con el Día sin Coche. Entre las localidades y núcleos que quedarán conectados figuran Picanya, Paiporta, Alfafar, Sedaví, Catarroja, Massanassa, Quart de Poblet, Manises, Paterna, Xirivella, Alaquàs, Aldaia y Torrent, además de las pedanías valencianas de La Torre, Forn d’Alcedo, Castellar y Pinedo.
Mérida ha explicado el proyecto durante su participación en el congreso internacional sobre resiliencia climática International Urban and Regional Cooperation (IURC), que reúne en València a especialistas de distintas ciudades y regiones de Europa, Asia y Oceanía. El encuentro aborda fórmulas para adaptar los entornos urbanos a los efectos del cambio climático.
Los parques inundables tendrán una doble función. Por una parte, actuarán como espacios preparados para reducir los efectos de episodios de lluvias intensas. Por otra, generarán un gran corredor verde que favorecerá la movilidad entre diferentes puntos del área metropolitana.
«Estamos ante una nueva concepción de infraestructura que actuará como barrera natural para mitigar inundaciones y que, al mismo tiempo, permitirá vertebrar toda el área metropolitana de València a través de una red de senderos verdes y ciclovías que contribuirán a avanzar hacia una nueva movilidad más sostenible», ha señalado Mérida.
El comisionado considera que estos recorridos pueden resultar especialmente útiles para los desplazamientos de corta y media distancia. Según ha indicado, este tipo de trayectos son habituales entre los municipios situados alrededor de València.
Una red verde de 40 kilómetros
Los parques inundables ocuparán alrededor de 1.500 hectáreas y formarán un corredor verde de 40 kilómetros. El proyecto incluye además 21 estaciones meteorológicas y se ha desarrollado con la participación de los ayuntamientos afectados para adaptar sus futuros usos a las necesidades de cada localidad.
La iniciativa amplía el planteamiento de los parques inundables del Poyo y el Túria, cuyo trazado ha crecido durante la fase de concertación con los municipios. La Generalitat plantea estos espacios como una infraestructura verde destinada tanto a reducir el riesgo de inundaciones como a generar nuevas zonas de uso público.
Mérida ha defendido que estos parques deben complementar otras actuaciones hidráulicas. «Estos parques complementarán las obras hidráulicas que, de forma urgente y necesaria, tiene que llevar a cabo el Gobierno central para proteger a la población», ha afirmado.
El próximo paso será la convocatoria de un concurso internacional de paisajismo que deberá definir el diseño de los parques. La Generalitat también prevé impulsar los proyectos para ejecutar los primeros tramos de esta infraestructura metropolitana.
La iniciativa depende del área de recuperación y medio ambiente de la Generalitat Valenciana, que plantea los parques como parte de su estrategia para adaptar el territorio a futuros episodios meteorológicos extremos.
El Centro Mediterráneo de Inteligencia Climática
Durante el congreso, Mérida también ha presentado el Centro Mediterráneo de Inteligencia Climática (CMIR) impulsado por el Consell. El organismo pretende mejorar la capacidad de anticipación ante fenómenos meteorológicos y facilitar la adopción de medidas preventivas.
El comisionado ha señalado que el centro permitirá «saber la temperatura que hará dentro de 15 días, cuál será la tendencia dentro de un año y prepararnos con medidas ante lo que vaya a ocurrir».
La jornada ha abordado además la gestión realizada tras la DANA del 29 de octubre de 2024. El director general de Calidad y Educación Ambiental, Jorge Blanco, ha explicado que la Generalitat gestionó un millón de toneladas de residuos generados tras las inundaciones.
Blanco ha calificado aquella operación como «sin precedentes» por desarrollarse «en circunstancias extremas». Según los datos expuestos durante el encuentro, la recogida y tratamiento de residuos y escombros movilizó 280 millones de euros.
«Fuimos adaptando nuestra actuación a las circunstancias de cada momento, que eran muy cambiantes, para poder dar el mejor servicio a los ciudadanos y facilitar que recuperaran cuanto antes la normalidad», ha señalado el director general.
En la jornada también han participado representantes de la Generalitat vinculados a Acción Exterior y a las relaciones con la Unión Europea, junto a especialistas de Bolonia, Sofía, Hamburgo, Kioto, Kawasaki, Pimpri Chinchwad y Christchurch.





