La ciudad de València contará con una gran malla verde continua de 230.000 m² cuando finalicen el Parc Central, el túnel de acceso ferroviario y el futuro paseo de García Lorca. La actuación conectará el centro con los barrios del sur y convertirá este ámbito en la segunda gran zona verde de la ciudad, solo por detrás del Jardí del Túria.
El proyecto sumará los más de 110.000 m² del jardín actual del Parc Central, los cerca de 40.000 m² del nodo central pendiente y los más de 80.000 m² previstos para el paseo de García Lorca. Con esta superficie global, el conjunto superará en extensión a Vivers, que cuenta con 172.969 m².
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha destacado que la intervención «supone una solución urbanística que va a transformar la ciudad». Según ha señalado, el nuevo eje favorecerá la conexión de distritos y barrios que han estado separados durante décadas por las vías del ferrocarril.
Un corredor verde entre La Raiosa, Malilla y Favara
El futuro paseo de García Lorca se plantea como una malla verde que atravesará el sur de la ciudad y conectará barrios como La Raiosa, Malilla y Favara con el centro urbano. Catalá ha subrayado que el paseo «se constituirá como un gran eje verde que va a coser barrios como la Raiosa, Malilla y Favara para conectarlos con el centro de la ciudad».
El diseño parte de un análisis elaborado por los servicios municipales, con apoyo de una auditoría externa. La alcaldesa ha explicado que «se ha realizado un análisis de 360 grados de la ciudad para adaptar esta actuación de manera equilibrada».
En este sentido, Catalá ha defendido que la propuesta busca responder a las necesidades de los barrios próximos. «Los vecinos de Sant Vicent y la carrera de Malilla merecían una solución buena para ellos. Son los vecinos de hoy de València. Generar un colapso y un incremento de la contaminación en la zona como punto de partida no nos parecía positivo», ha añadido.
El Ayuntamiento considera que el paseo de García Lorca tendrá un papel estratégico en la transformación urbana del sur de València. La alcaldesa ha afirmado que esta actuación permitirá avanzar hacia «una ciudad más conectada, mejor comunicada, con más oportunidades para vivir y con mayor calidad de vida».
Catalá ha resumido el alcance del proyecto al definirlo como «una arteria vertebradora, de vida y convivencia, que cierra una deuda histórica con los barrios».






