La dana Adam ha dejado daños iniciales en cultivos valorados en 21 millones de euros y ha afectado a unas 9.000 hectáreas agrícolas en la Comunitat Valenciana, principalmente en las comarcas de la Safor y la Marina Alta, con especial incidencia en cítricos, aguacate, caqui, hortalizas y uva de mesa, según ha cuantificado La Unió.
La organización agraria ha precisado que estas cifras son provisionales y solo corresponden a los cultivos. Algunos daños no podrán valorarse hasta que se pueda acceder a todas las parcelas y se compruebe la evolución de las plantaciones en las próximas semanas.
Según La Unió, el balance final será muy superior. La entidad ha advertido de que existen graves daños en infraestructuras agrarias, como caminos rurales, márgenes de obra y redes de riego parcelarias y generales. Todo ello se suma a las pérdidas directas por la cosecha afectada.
Ayudas urgentes y accesos a los campos
Para hacer frente a este escenario, La Unió ha solicitado por escrito al Ministerio y a la Conselleria de Agricultura un paquete extraordinario de ayudas. El objetivo es sostener las explotaciones agrícolas y ganaderas dañadas por la dana Adam y garantizar su continuidad.
La organización ha reclamado instrumentos de apoyo similares a los habilitados tras la dana del 29 de octubre de 2024, adaptados a la situación actual. Ha señalado que, aunque no se puede equiparar la dimensión de ambas emergencias, aquellos mecanismos sirven como referencia para compensar la pérdida de ingresos, reparar las explotaciones y recuperar la capacidad productiva.
Una de las prioridades más urgentes, según La Unió, es restablecer los accesos a los campos. Las zonas afectadas se encuentran en plena campaña de recolección de cítricos y al inicio de la del aguacate. Sin embargo, el deterioro de caminos y viales impide en determinadas áreas la entrada de personal, maquinaria y vehículos para recoger y transportar la fruta.
El secretario general de La Unió, Carles Peris, ha advertido de que la reparación de los accesos no puede demorarse. Ha subrayado que esta actuación no puede esperar a que termine la evaluación de todos los daños.
Peris ha recalcado que ‘estamos en campaña y cada día que una parcela permanece inaccesible puede traducirse en más pérdidas para quien ha asumido ya los costes de producir esa cosecha’. Por ello, ha pedido actuaciones urgentes y coordinadas entre las dos administraciones competentes, con soluciones provisionales cuando la reparación definitiva no pueda ejecutarse de inmediato.
Paquete de ayudas para agricultura, ganadería y regadíos
La propuesta remitida a la Generalitat y al Gobierno de España incluye ayudas directas para sostener la renta de las explotaciones. Estas subvenciones deberían compensar las pérdidas de producción e ingresos, tanto por la cosecha destruida como por la depreciación comercial de los frutos dañados.
Además, La Unió plantea que se cubran los trabajos extraordinarios de recuperación. Entre ellos, la reparación de tierras, márgenes, drenajes, instalaciones de riego, invernaderos, construcciones agrarias, maquinaria y equipos que han sufrido daños por la dana Adam.
En las plantaciones donde se confirme la muerte de los árboles o su inviabilidad, la organización reclama apoyo específico. Solicita ayudas para el arranque, la preparación del terreno y la replantación, así como medidas que tengan en cuenta el tiempo necesario hasta que se vuelva a producir con normalidad.
Para las explotaciones ganaderas y apícolas, La Unió pide que se cubran las pérdidas de animales muertos, alimentación destruida, colmenas, instalaciones y equipamientos dañados. Asimismo, reclama fondos para recuperar las infraestructuras deterioradas de las comunidades de regantes, claves para mantener el riego en muchas zonas.
La entidad agraria insiste en que las medidas deben llegar a todas las personas y entidades titulares de explotaciones afectadas, con prioridad para las profesionales. También pide que las ayudas contemplen el mantenimiento del empleo y la protección de las personas trabajadoras que deban interrumpir temporalmente su actividad por los efectos de la dana.
Peris ha defendido que ‘necesitamos una respuesta proporcionada a los daños, con recursos suficientes y ayudas que lleguen a tiempo’. A su juicio, ‘el objetivo es que las pérdidas de esta campaña no acaben provocando el abandono de explotaciones viables’.
Evaluación continuada de los daños
La Unió ha solicitado además una evaluación urgente sobre el terreno para revisar los daños durante las próximas semanas. Ha advertido de que al impacto inmediato de las inundaciones pueden sumarse problemas que todavía no son plenamente visibles.
Entre estos efectos, la organización menciona la posible asfixia radicular de los árboles, la aparición de podredumbres, la caída de frutos y la pérdida de calidad comercial. Todos estos factores pueden incrementar las pérdidas iniciales cifradas en 21 millones de euros y agravar la situación de muchas explotaciones de la Safor, la Marina Alta y otras comarcas afectadas.

