El Ayuntamiento prevé aprobar en el pleno de septiembre, de forma provisional, el Plan Especial Puerto de València, que reorganiza la movilidad interna del recinto, estructura la Zona Sur 2 en cuatro áreas funcionales y establece medidas para mejorar la conexión entre el puerto y la ciudad.
La propuesta ya ha superado el periodo de información pública y cuenta con el visto bueno de la Autoridad Portuaria de València (APV). El objetivo es compatibilizar los distintos usos del suelo y avanzar hacia un equilibrio económico, social y medioambiental en este ámbito.
El Plan Especial Puerto de València reorganiza la movilidad
El plan parte de la configuración actual de los accesos al recinto portuario. El tráfico pesado se concentra principalmente por el sur, a través de la circunvalación y la V-30. Esta situación incrementa la densidad de tráfico, sobre todo en las horas punta. Por su parte, el acceso norte, situado en el enlace urbano entre la V-21 y el puerto, queda reservado a vehículos no industriales.
La propuesta mejora la red de comunicaciones interiores para ordenar los desplazamientos y distribuir los flujos de forma más funcional. También contempla la remodelación de la red viaria interna y establece una definición flexible para los viales secundarios. De este modo, podrán adaptarse a la evolución de la demanda portuaria y a las necesidades futuras sin perder capacidad de servicio.
El documento también redefine el trazado ferroviario interior. Mantiene las conexiones actuales con los muelles y plantea nuevas derivaciones. Con ello, busca reforzar la conectividad interna y avanzar hacia un funcionamiento más intermodal, adaptado a las necesidades actuales y futuras del puerto.
Conexión peatonal entre València y la terminal de cruceros
El Plan Especial Puerto de València garantiza un itinerario peatonal corto y directo entre la ciudad y la terminal de cruceros. Este recorrido deberá salvar el paso ferroviario y será ejecutado por la APV.
Además, la Autoridad Portuaria se compromete a que los proyectos de accesos, urbanización, ordenación de viales y espacios públicos cuenten con secciones adecuadas para responder a la demanda de tráfico y movilidad activa.
Durante la fase de explotación, la APV colaborará con navieras y operadores para reducir el impacto de la actividad portuaria sobre el transporte público. Entre las medidas previstas figura el refuerzo de alternativas como los shuttles o lanzaderas hacia puntos de interés turístico.
La APV también supervisará de forma continua la gestión de pasajeros de las concesionarias. Esta vigilancia se aplicará tanto a la actividad ordinaria como a periodos de elevada afluencia, entre ellos la Operación Paso del Estrecho y los desplazamientos de estudiantes a Baleares tras la EBAU.
El objetivo será garantizar que el estacionamiento y las operaciones de embarque y desembarque se resuelvan completamente dentro del recinto portuario.
El informe favorable de la Delegación de Movilidad se basa en determinadas previsiones de pasajeros, configuraciones de atraque y dimensiones máximas de los buques. Estos escenarios incluyen las situaciones de mayor coincidencia previstas y se consideran compatibles con las necesidades de infraestructura fijadas por la propia Delegación.
Sin embargo, si llegan buques con mayor capacidad, aumenta su frecuencia o se incrementa de forma significativa la coincidencia simultánea de embarcaciones, será necesario modificar el Plan de Movilidad. El cambio responderá a la alteración de los flujos de tráfico y de los escenarios críticos analizados.
Cuatro áreas funcionales para ordenar el puerto
La Zona Sur 2 es un ámbito de carácter netamente portuario. Más del 75% de su superficie presenta una actividad ordenada y consolidada. El nuevo plan delimita los usos globales de la zona de servicio y mantiene el peso mayoritario de la actividad comercial-portuaria.
En términos generales, el uso mixto comercial y complementario comercial representa el 91% del ámbito. El uso mixto náutico-deportivo y complementario náutico-deportivo supone el 8% y se concentra en el Real Club Náutico de València y las dársenas de embarcaciones menores. El uso complementario comercial, vinculado a edificios administrativos y aparcamientos en la margen izquierda del río Turia, representa el 1%.
Para adaptar la ordenación a la realidad operativa del Puerto de València, el plan divide la Zona Sur 2 en cuatro áreas funcionales.
La primera corresponde a la náutica deportiva y recreativa. Esta área consolida la actividad del Real Club Náutico y permite, de forma excepcional, adecuar la edificación cuando sea necesario para coordinar operaciones relacionadas con el tráfico marítimo.
La segunda es el área comercial, donde se concentra la operación, manipulación y almacenamiento de mercancías. Su regulación busca mantener la actividad existente y facilitar su adaptación a la evolución futura de las concesiones.
La tercera reúne la red interna de transportes y actividades complementarias. Incluye espacios logísticos, de distribución, almacenaje y reparación naval. La ordenación protege la funcionalidad de los corredores viarios y ferroviarios y evita condicionantes innecesarios ante futuras ampliaciones.
La cuarta es el área administrativa, con una superficie aproximada de 15.138 metros cuadrados. En ella se encuentran las oficinas de la APV y otros usos administrativos. El plan admite también usos compatibles para no limitar posibles desarrollos futuros.
Seguimiento de la movilidad y de los flujos de pasajeros
La Delegación de Movilidad exige además crear una comisión de seguimiento integrada por representantes del Ayuntamiento y de la APV. Este órgano supervisará la evolución del plan y permitirá detectar posibles desviaciones respecto a las previsiones iniciales.
La comisión también deberá adoptar las medidas correctoras necesarias para garantizar la coordinación entre el Puerto y la ciudad. La vigencia del Plan Especial Puerto de València queda vinculada a los flujos de viajeros, las dimensiones de los buques y las configuraciones de atraque planteadas por la APV.
Si estos escenarios se modifican de forma sustancial, será necesaria una nueva autorización municipal. De este modo, la ordenación queda condicionada a que las condiciones de movilidad y actividad portuaria se mantengan dentro de los parámetros previstos.





