CSIF no participará este jueves en los actos organizados por la festividad de la Merced en las prisiones de la provincia de Valencia. La decisión forma parte de una protesta que el sindicato llevará a cabo en los centros penitenciarios de toda la Comunitat Valenciana y del conjunto de España.
La organización justifica el plantón por el incremento de las agresiones a trabajadores penitenciarios y por lo que considera una falta de respuesta suficiente ante los problemas que afronta la plantilla. Entre ellos cita la escasez de personal y formación, así como incumplimientos relacionados con los horarios y la conciliación.
El sindicato reclama además un mayor respaldo institucional y jurídico a los empleados de prisiones. Según sostiene, los funcionarios sufren insultos, vejaciones y ataques contra su profesionalidad sin recibir una defensa pública suficientemente firme.
Los datos recopilados por CSIF sitúan en más de 500 las agresiones que se producen cada año en las cárceles españolas. Esto equivale, según sus cálculos, a un ataque cada 18 o 20 horas. La organización cifra también en 6.200 el aumento del número de internos en España desde 2024.
Como último ejemplo de esta situación, CSIF señala las tres agresiones a funcionarios registradas durante el pasado fin de semana en la prisión de León.
La protesta coincide con la tramitación en el Senado de la proposición de ley orgánica que busca reconocer a los funcionarios de la Administración Penitenciaria como agentes de la autoridad. El Congreso dio luz verde al texto en junio y la iniciativa continúa actualmente su recorrido parlamentario.
CSIF prevé que la reforma pueda quedar aprobada definitivamente el próximo 30 de septiembre. El sindicato considera que este reconocimiento reforzará la protección y la seguridad jurídica del personal penitenciario y lo presenta como una reivindicación histórica del colectivo.




