La Comunidad de Regantes La Serreta y La Escala, que da servicio a cerca de 500 hectáreas de cultivo en Real, Montroy, Montserrat y Llombai, ha sufrido el robo de unos 200 metros de cobre en una instalación que acababa de ser reparada tras los daños ocasionados por la DANA del 29 de octubre de 2024.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha denunciado el asalto a esta entidad de riego asociada, que se ha producido a las pocas horas de que la empresa pública Tragsa diera por concluidas las obras de reparación, a falta únicamente de la puesta en marcha definitiva. Los daños ocasionados se han valorado en más de 25.000 euros.
Según ha explicado la organización agraria, los ladrones actuaron con rapidez y conocimiento de la instalación para desvalijar el nuevo equipamiento y extraer el cobre. AVA-ASAJA advierte de que este episodio no es un hecho aislado, sino que se suma a una oleada de robos en explotaciones agrarias, pozos y chalets que, según sostiene, se está intensificando en esta zona.
Una instalación dañada por la riada
La comunidad de regantes ya había sufrido importantes desperfectos durante la DANA en la captación del barranco del Algoder, en la Font de Llavar, así como en tuberías que cruzaban ramblas, hidrantes, sistemas eléctricos e instalaciones de fontanería.
Durante las semanas posteriores a la riada, los regantes acometieron unas primeras reparaciones de urgencia, apoyadas por una línea de ayudas de la Conselleria de Agricultura. Sin embargo, las obras definitivas de reconstrucción se han llevado a cabo recientemente por parte de Tragsa, dependiente del Ministerio de Agricultura.
Los responsables de la entidad lamentan que «la semana pasada, por fin, Tragsa dio por concluida la reparación a falta de la puesta en marcha, pero los ladrones, que debían estar atentos a la evolución de las obras, decidieron actuar antes siquiera de que retomáramos los riegos».
Según señalan desde la comunidad de regantes, todo apunta a una actuación organizada. «Creemos que se trata de una banda organizada y profesional que, además de conocer muy bien el terreno, demostró grandes conocimientos sobre instalaciones eléctricas», han indicado.
Reclaman más vigilancia en el campo
AVA-ASAJA reclama a las administraciones más vigilancia en el medio rural y un mayor control sobre los centros de recepción de mercancía potencialmente sustraída, como chatarrerías y otras posibles vías del mercado negro, para frenar especialmente los robos de cobre.
La organización agraria sostiene que la situación es especialmente grave para los agricultores afectados por la DANA. En este sentido, advierte de que «si la situación de desprotección y desamparo de los agricultores ya es calamitosa de por sí, el drama es doble para aquellos productores y entidades de riego que han sufrido los estragos de la riada y ahora, de nuevo, afrontan problemas para regar sus explotaciones y sobrecostes económicos que pueden llegar a ser inasumibles».
Los regantes aseguran que, durante estos meses, han seguido trabajando con dificultades. «Todos estos meses hemos estado regando como hemos podido, a unos costes más elevados que si no hubiera ocurrido la DANA, y ahora afrontamos nuevos problemas en plena campaña de riego. No hay derecho», han lamentado.
AVA-ASAJA también reitera la necesidad de aplicar de forma efectiva la ley de multirreincidencia en el medio rural para endurecer las penas por hurtos en explotaciones agrarias y reforzar la respuesta frente a la acumulación de delitos. Según sus estimaciones, los robos en el sector agrario de la Comunitat Valenciana provocan pérdidas de 30 millones de euros al año.





