VDS 2026, el gran encuentro tecnológico organizado por Startup Valencia en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, ha situado a Valencia y a España en el debate europeo sobre el futuro de los semiconductores al presentar una hoja de ruta compartida para reforzar las capacidades tecnológicas e industriales de la Comunitat Valenciana en un sector clave para la competitividad y la autonomía estratégica de Europa.
La segunda jornada del evento también ha acogido el anuncio del nuevo ‘International Advisory Board’ de Startup Valencia, un órgano integrado por referentes empresariales internacionales que aspiran a ampliar las conexiones de la industria tecnológica valenciana con los principales mercados globales y centros de innovación.
VDS 2026, que celebra su novena edición, ha reunido por segundo día consecutivo a más de 12.000 profesionales procedentes de más de 120 países, 3.000 startups, 1.500 corporaciones, más de 800 inversores que gestionan activos por valor de más de 300.000 millones de euros y más de 600 ponentes.
Bajo el lema ‘GENESIS. Origin of What’s Next’, el encuentro ha puesto el foco en cómo las nuevas tecnologías están transformando sectores e introduciendo nuevos modelos de negocio, con especial atención a la inteligencia artificial, la defensa, el espacio, la energía y las capacidades que Europa necesita desarrollar si quiere competir en igualdad con otras potencias.
Hoja de ruta valenciana del chip
Durante esta segunda jornada se ha presentado la hoja de ruta valenciana de semiconductores y las contribuciones técnicas de la Generalitat Valenciana a la estrategia europea Chips Act 2.0, una iniciativa que busca articular una posición compartida entre los principales actores del sector y reforzar la participación de la Comunitat Valenciana en las cadenas de valor europeas de esta industria.
Esta propuesta se inscribe en la evolución de la estrategia comunitaria para fortalecer la autonomía tecnológica de Europa, reducir dependencias industriales críticas y acelerar el desarrollo de componentes esenciales para ámbitos como la inteligencia artificial, la automoción, la defensa y las telecomunicaciones.
La hoja de ruta plantea superar las iniciativas aisladas y avanzar hacia una estrategia coordinada que integre la formación de talento especializado, la investigación, la transferencia tecnológica, la capacidad industrial y la colaboración público-privada. Además, conecta el desarrollo de semiconductores con las necesidades reales de las empresas que ya utilizan estas tecnologías en sus productos y servicios.
La iniciativa reúne las capacidades y recursos de la Generalitat Valenciana, Valencia Silicon Cluster, el Ayuntamiento de València y Valencia Innovation Capital, la Universitat de València, la Universitat Politècnica de València, Startup Valencia, AVIA, Espai Aero, Cluster Digital y Plug and Play, entre otros agentes del ecosistema.
El objetivo declarado es aprovechar el conocimiento científico, tecnológico e industrial ya existente en Valencia y en el conjunto de la Comunitat para atraer nuevos proyectos, reforzar su peso en la industria europea de semiconductores y convertir la innovación en una ventaja competitiva directa para el tejido empresarial.
Nuevo consejo asesor internacional de Startup Valencia
En paralelo, Startup Valencia ha dado a conocer su ‘International Advisory Board’, concebido para reforzar la conexión de la industria valenciana con los principales polos mundiales de innovación, inversión y desarrollo empresarial.
Según la organización, esta iniciativa responde a uno de los grandes desafíos de los ecosistemas tecnológicos europeos: contar con talento, universidades y empresas innovadoras resulta imprescindible, pero no es suficiente si no existen conexiones internacionales sólidas que faciliten el acceso a capital, clientes, socios estratégicos y nuevos mercados.
Con este nuevo órgano asesor, Startup Valencia ha reafirmado su ambición de consolidar Valencia como centro global de innovación tecnológica y como un puente de negocio entre Europa, Latinoamérica y Estados Unidos, aprovechando tanto la posición geoestratégica de la ciudad como la masa crítica de empresas emergentes y corporaciones ya presentes en el ecosistema local.


