La fiscal contra la violencia de género y delegada de Delitos de Odio de la Fiscalía Provincial de Valencia, Susana Gisbert, ha sufrido una suplantación de identidad en Twitter a través de una cuenta abierta con su nombre de pila y su foto.
Gisbert no salía de su asombro al conocer el hecho, el problema no es solo la suplantación, sino que la cuenta no es amable, ya que la denomina como “Susana la fiscala feminazi”.
La fiscal no descarta emprender acciones legales, además explica que no va a dejar la red social porque «sería dejar que ellos ganaran«.
Susana Gisbert afirma: » Está claro que cuando una se mete en redes, algún precio hay que pagar, pero hay cosas que sin excesivas. Aprovechar el asesinato de una criatura por su madre, que huelga decir que condeno como haría cualquier persona, para escupir bilis y odio es especialmente repugnante. No obstante, no podemos callar ni reaccionar dando un portazo. Habrían ganado”.
Gisbert señala que siempre ha recibido odio a través de las redes, pero ha notado un incremento en el último año. Lo achaca a la llegada de «determinados mensajes» a las instituciones, que hacen que quienes ya pensaban esto ahora «se envalentonen y digan cosas que antes eran políticamente incorrectas«.




