El Centre del Carme recupera la huella de miles de valencianos en Nueva York

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La exposición 'Un vacío en Nueva York', de Silvia Martí Marí, reconstruye la memoria de la emigración valenciana a Estados Unidos y descubre historias como la de Valencia Bakery, vinculada ahora a Bad Bunny

El Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) presenta este lunes la exposición ‘Un vacío en Nueva York’, de la artista valenciana Silvia Martí Marí. La muestra recupera la memoria de cientos de valencianos que emigraron a Estados Unidos durante las primeras décadas del siglo XX y reivindica su huella en Nueva York.

La exposición puede visitarse hasta el 6 de octubre en la sala 1 del centro. A través de fotografías, esculturas, archivos e instalaciones, Martí conecta su propia historia familiar con una experiencia migratoria colectiva que permanece poco conocida.

La secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, ha presentado la muestra junto al director-gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, Nicolás Bugeda, y la artista. Alonso ha destacado que el proyecto permite profundizar en un episodio de la historia valenciana vinculado a los movimientos migratorios hacia Estados Unidos.

De una historia familiar a la memoria de la emigración valenciana

El origen de ‘Un vacío en Nueva York’ está en el fallecimiento de Margarita Catalina Ripoll Hansen, tía de la artista y última representante de una rama de su familia establecida en Nueva York desde 1916.

A partir de esa pérdida, Martí ha desarrollado una investigación sobre la memoria, la ausencia y los vínculos entre ambos lados del Atlántico. Objetos heredados, fotografías y recuerdos familiares se transforman así en piezas artísticas.

El título de la exposición alude tanto a esa ausencia personal como al vacío que ha dejado una historia colectiva apenas relatada. La creadora no busca reconstruir de forma exhaustiva el pasado. En cambio, trabaja con sus silencios, discontinuidades y lagunas.

La investigación también ha llevado a Martí a contactar con otros emigrantes y a recorrer espacios vinculados a su propia familia. «Durante mi última estancia de investigación en 2024 volví a recorrer muchos de los itinerarios que había compartido con mi tía Margarita», explica.

El proyecto conecta además con otros artistas y creadores valencianos que dejaron su impronta en Nueva York. Entre ellos aparece el arquitecto Rafael Guastavino, responsable de las conocidas bóvedas de Ellis Island.

La ‘Little Spain’ de Nueva York y una pastelería fundada por valencianos

La segunda parte de la exposición amplía el relato familiar hacia la experiencia colectiva. Símbolos como el turrón, los capazos de palma o imágenes reconocibles del ‘skyline’ neoyorquino aparecen reinterpretados desde la memoria valenciana.

Entre los hallazgos de la investigación figuran La Nacional y Valencia Bakery, dos negocios surgidos de la emigración española y valenciana que todavía mantienen actividad en Estados Unidos.

La Nacional funcionó durante décadas como una cooperativa que prestaba apoyo a los españoles recién llegados a Nueva York. En la actualidad continúa como restaurante y lugar de encuentro. La investigación también aborda el reciente reconocimiento de una ‘Little Spain’ en los alrededores de la calle 14 de Nueva York.

Valencia Bakery tiene una conexión todavía más directa con la Comunitat Valenciana. La pastelería nació de la mano de inmigrantes procedentes de Tárbena, municipio alicantino del que también es originaria la artista.

Durante la década de 1950 llegó a disponer de 27 establecimientos entre Nueva York, Nueva Jersey y Puerto Rico. Su actividad ganó especial popularidad entre la comunidad hispana y, especialmente, entre la puertorriqueña.

Actualmente mantiene cinco establecimientos y ha vuelto a ganar notoriedad después de que sus pasteles personalizados aparecieran en el videoclip de ‘Un verano en NUEVAYoL’, de Bad Bunny.

La muestra incorpora también una instalación dedicada a los 15.700 valencianos que emigraron hacia Norteamérica desde distintas comarcas de la Comunitat Valenciana y cuyos nombres quedaron registrados en el Great Hall de Ellis Island.

El proyecto se suma a la programación cultural del Centre del Carme Cultura Contemporània, sede del Consorci de Museus en València. Entre sus propuestas recientes figura también la gran exposición dedicada a José Segrelles, que reúne 155 obras del ilustrador valenciano.