Investigadores del grupo SABIEN del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València han desarrollado una nueva herramienta que mejora la identificación del riesgo asociado al uso de medicamentos durante la conducción. El trabajo, liderado por Vicente Traver y Salvador Borja, plantea un sistema más preciso para evaluar cómo determinados fármacos pueden afectar a la seguridad vial.
La investigación, publicada en la revista científica Therapeutic Advances in Drug Safety, presenta la escala FMB (Factor sobre Movilidad y Base de riesgo), un modelo multifactorial que amplía las capacidades del sistema DRUID (Driving under the Influence of Drugs, Alcohol and Medicines), actualmente considerado el principal referente europeo en esta materia.
Según explica Salvador Borja Ripoll, autor principal del estudio, «muchos medicamentos pueden provocar somnolencia, mareos o pérdida de concentración». El investigador añade que la información sobre estos efectos «suele estar dispersa y no siempre es fácil de interpretar».
Hasta ahora, el sistema DRUID clasifica los medicamentos en categorías generales, aunque presenta limitaciones relacionadas con la reproducibilidad, la aplicabilidad clínica y la capacidad para diferenciar entre fármacos con perfiles similares.
La escala FMB incorpora más variables para evaluar el riesgo
Para responder a estas limitaciones, el equipo investigador ha desarrollado la escala FMB, una herramienta cualitativa que integra variables relacionadas con la conducción, como los efectos adversos, su frecuencia, la dosis, la fase del tratamiento o la forma farmacéutica.
Vicente Traver, responsable del grupo SABIEN-ITACA y coautor de la investigación, señala que el objetivo es ofrecer una información «más clara y útil» tanto para profesionales sanitarios como para pacientes. Según detalla, el sistema combina distintos factores para generar un índice continuo que refleja «con mayor precisión el riesgo en condiciones reales de uso».
Los resultados obtenidos muestran que la escala reproduce la clasificación cualitativa del sistema DRUID, aunque aporta una mayor capacidad para distinguir diferencias relevantes entre medicamentos incluidos dentro de una misma categoría.
«Esta escala permite diferenciar con mayor precisión entre medicamentos que, aunque compartan la misma categoría, no tienen el mismo impacto sobre la conducción», añade Vicente Traver. El investigador subraya además que la herramienta facilita la toma de decisiones clínicas y mejora la comunicación del riesgo entre sanitarios y pacientes.
Posibles aplicaciones en receta electrónica y seguridad vial
Los investigadores apuntan que esta nueva herramienta podría integrarse en aplicaciones móviles, sistemas de receta electrónica o programas informáticos de farmacia. El objetivo sería facilitar decisiones más informadas y reforzar la seguridad vial a partir de criterios científicos.
Desde el grupo SABIEN-ITACA destacan que el trabajo supone un avance metodológico en la evaluación del riesgo farmacológico durante la conducción, gracias a un enfoque «estructurado, transparente y reproducible».
El equipo investigador también ha querido reconocer la figura de Ferran Mocholí, investigador del instituto fallecido hace unos años, cuya propuesta inicial fue clave en el origen de este proyecto. Según concluyen desde el grupo, algunas de las líneas actuales de investigación nacieron de su capacidad para anticipar nuevos retos y plantear soluciones innovadoras.


