El Valencia Basket recibirá este jueves al Hapoel Tel Aviv en el Roig Arena, en partido de Euroliga, sin que la Comisión Antiviolencia haya declarado el encuentro de alto riesgo, aunque el club ha decidido mantener un control reforzado en los accesos.
Según han explicado fuentes conocedoras del proceso, ningún organismo policial ha elevado hasta ahora una petición formal para que este partido reciba esa catalogación especial, que implicaría un dispositivo de seguridad público más amplio y coordinado.
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Estas mismas fuentes han señalado que tampoco ha sido declarado de alto riesgo el choque que el Valencia Basket disputará ante el Maccabi Tel Aviv, también en el Roig Arena, previsto para el próximo 15 de octubre, dentro igualmente de la fase regular de la Euroliga.
En ninguno de los dos casos, ni frente al Hapoel ni frente al Maccabi, las fuerzas de seguridad han solicitado a la Comisión Antiviolencia que los catalogue como encuentros de alto riesgo, por lo que se aplican los protocolos habituales, aunque con especial atención a la organización interna del club.
En contraste, la Comisión Antiviolencia sí que ha declarado de alto riesgo, tras su reunión de este martes 6 de octubre en la sede del Consejo Superior de Deportes, el partido que disputarán el Barça y el Maccabi Tel Aviv el próximo martes 13 de octubre en el Palau Blaugrana, dentro también de la Euroliga.
Antecedentes de la temporada pasada
La pasada campaña, los duelos del Valencia Basket ante el Hapoel Tel Aviv y el Maccabi Tel Aviv sí que recibieron la calificación oficial de alto riesgo. En ambos casos existió incluso una recomendación expresa para que se jugaran a puerta cerrada, con el fin de minimizar cualquier posible incidente en las gradas o en los alrededores del pabellón.
En el encuentro ante el Hapoel, disputado en octubre de 2025, el Valencia Basket siguió esa recomendación y optó por jugar sin público, lo que redujo la presencia de aficionados y facilitó el control del operativo.
Sin embargo, en el duelo frente al Maccabi, el club decidió no aplicar esa sugerencia y mantuvo la presencia de público, aunque incrementó de manera notable el dispositivo de seguridad privada. Además, no puso entradas a la venta para el público en general y se centró en sus abonados.
Para reforzar el control, el Valencia Basket pidió el DNI a todos los socios en el acceso al pabellón y no permitió la cesión de pases, lo que limitó la circulación de abonos y ayudó a identificar de forma precisa a cada asistente.
Entradas nominales y control de acceso para este jueves
De cara al partido de este jueves ante el Hapoel Tel Aviv, el Valencia Basket sí que ha puesto a la venta entradas, a diferencia de lo ocurrido en ese precedente ante el Maccabi, pero todas son nominales. Esto significa que cada entrada está asociada a una persona concreta, lo que facilita la identificación en caso de incidencia.
En esta ocasión, el club también permite la cesión de pases, aunque introduce un requisito adicional: se exige una declaración por escrito tanto del titular del abono como de la persona que accederá finalmente al Roig Arena, de forma que quede constancia de la autorización.
En cualquier caso, todos los aficionados que entren al pabellón, incluidos los abonados del club, deberán mostrar su DNI en el acceso. Con ello, el Valencia Basket busca mantener un entorno controlado y seguro, pese a que el partido no haya sido declarado de alto riesgo por las autoridades competentes.




