El Ayuntamiento de València ha iniciado las obras de urbanización de Malilla Sur, un proyecto que permitirá la construcción de 244 viviendas de protección pública y que, según el gobierno municipal, desbloquea un desarrollo paralizado durante casi dos décadas.
La alcaldesa, María José Catalá, ha visitado los trabajos en ejecución y ha destacado que “reactivamos Malilla Sur tras casi dos décadas de parálisis”, al tiempo que ha señalado que las obras estarán finalizadas antes de final de año.
Mejora de accesos y conexión con La Fe
La actuación, con una inversión de 5 millones de euros sobre una superficie de 35.700 metros cuadrados, contempla la mejora de los accesos y la movilidad en el entorno del Hospital La Fe, así como la conexión entre la zona sur de la ciudad, especialmente Turianova, y el barrio de Malilla.
El proyecto incluye la creación de nuevos viales, la urbanización del entorno y la habilitación de zonas verdes, con la plantación prevista de 160 árboles, además de mobiliario urbano como alumbrado, bancos, papeleras y una fuente.
Catalá ha subrayado la importancia de ordenar los accesos a un centro hospitalario de referencia nacional y ha defendido que la actuación permitirá seguir ampliando la oferta de vivienda protegida en la ciudad.
Más vivienda pública y suelo urbanizado
La urbanización permitirá disponer de suelo para 244 viviendas protegidas, de las que 101 serán de promoción municipal, a través del Ayuntamiento y la empresa pública AUMSA.
Las viviendas se distribuirán en varios bloques de hasta 12 alturas, junto a un edificio de menor altura, dentro de un desarrollo que combina uso residencial y dotacional.



Según ha destacado la alcaldesa, el consistorio ha desbloqueado en los últimos años 18 programas de actuación integrada (PAI) y ha puesto en marcha cerca de 1.000 viviendas, en línea con los compromisos adquiridos en materia de vivienda.
Un desarrollo urbano con mayoría de suelo público
El proyecto destina el 88,46% del sector a suelo dotacional público, principalmente para nuevos viales de conexión, mientras que el resto se reparte entre suelo residencial y terciario.
Las obras, con un plazo de ejecución de 10 meses, permitirán consolidar este nuevo desarrollo urbano y mejorar la integración de Malilla en el conjunto de la ciudad.


