El Ayuntamiento de València ha activado el dispositivo de asistencia sanitaria, salvamento y socorrismo para la temporada estival, un operativo que moviliza cada día a más de 100 profesionales especializados para reforzar la seguridad en las playas de la ciudad.
El servicio estará operativo hasta el 15 de septiembre en las playas de La Malva-rosa, El Cabanyal, Pinedo, L’Arbre del Gos, El Saler, La Garrofera y Recatí-El Perellonet. En la playa de La Devesa, el dispositivo funcionará entre el 1 de julio y el 31 de agosto.
Un operativo con 160 profesionales y siete ambulancias
El dispositivo cuenta con una plantilla total de 160 profesionales, entre socorristas acuáticos, patrones de embarcación, técnicos de emergencias sanitarias, personal médico y de enfermería, además de auxiliares especializados en baño adaptado.
Para reforzar la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia, el servicio dispone diariamente de siete motos acuáticas, siete ambulancias —tres de soporte vital básico y cuatro de soporte vital avanzado—, cuatro quads, tres vehículos todoterreno, tres vehículos de transporte de personal y una furgoneta de apoyo logístico.
El operativo incluye también 15 postas de vigilancia distribuidas a lo largo de los más de 20 kilómetros de playas urbanas que se extienden desde La Malva-rosa hasta El Perellonet.
La concejala de Playas, Mónica Gil, ha destacado que «la seguridad de las personas es una prioridad absoluta para este gobierno municipal y por ello ponemos en marcha un dispositivo de primer nivel, con medios humanos y materiales de gran eficacia para garantizar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier emergencia».
Gil ha señalado además que València dispone de «uno de los mejores servicios de asistencia sanitaria, salvamento y socorrismo de España» y ha subrayado que detrás de este dispositivo trabajan profesionales «altamente cualificados» para proteger a vecinos, vecinas y visitantes.
Pulseras gratuitas para menores, mayores y personas con discapacidad
El dispositivo incorpora también la distribución gratuita de pulseras identificativas para menores, personas mayores y personas con alguna discapacidad. Estas pulseras están disponibles en todos los puestos de socorro de las playas de la ciudad y permiten incorporar un teléfono de contacto para facilitar la localización de familiares en caso de extravío.
Cada verano, especialmente en las playas de La Malva-rosa y El Cabanyal, los equipos de socorrismo atienden numerosos casos de menores desorientados o perdidos por la elevada afluencia de visitantes. Según el consistorio, este sistema preventivo y los protocolos de búsqueda permiten que la mayoría de los reencuentros se produzcan en poco tiempo.
«Las pulseras identificativas son un ejemplo de cómo una medida sencilla puede aportar una gran tranquilidad a las familias», ha señalado Gil, quien ha invitado a padres, madres, familiares y acompañantes a solicitarlas gratuitamente en los puestos de socorro.
La concejala ha añadido que «detrás de cada reencuentro hay un equipo humano altamente preparado y coordinado» y ha destacado la experiencia de los socorristas para actuar «con rapidez y eficacia» ante el extravío de un menor.
Baño adaptado y protección del entorno natural
El servicio volverá a prestar asistencia al baño para personas con diferentes capacidades en los puntos accesibles de La Malva-rosa, El Cabanyal y Pinedo, desde el 1 de junio hasta el 15 de septiembre, en horario de 11:00 a 19:00 horas.
Además, este servicio se ofrecerá en El Saler y El Perellonet, mediante cita previa, durante los meses de julio y agosto. Gil ha defendido que «unas playas accesibles son unas playas mejores» y ha señalado que el objetivo es que cualquier persona pueda disfrutar del mar «con autonomía, seguridad y dignidad».
Junto al componente asistencial y preventivo, la Delegación de Playas mantiene medidas vinculadas a la protección del entorno natural, como la gestión responsable de residuos derivados de las labores de vigilancia, la incorporación de vehículos eléctricos en las playas de El Perellonet y La Devesa, y acciones de sensibilización ambiental dirigidas a los usuarios.
«Compatibilizar la protección de las personas con el cuidado de nuestro entorno natural es una obligación. Queremos unas playas seguras, limpias y bien conservadas para que sigan siendo uno de los grandes patrimonios de toda la ciudadanía», ha concluido Mónica Gil.



