Las asociaciones de víctimas de la dana del 29 de octubre han pedido a la ciudadanía que muestre empatía y acompañe la manifestación convocada en València el próximo 31 de octubre, cuando se cumplirán dos años de las riadas que arrasaron parte de la provincia y dejaron 233 personas fallecidas.
Los colectivos han explicado que la marcha pretende recordar a las víctimas, exigir responsabilidades políticas por la gestión de la catástrofe y reclamar que se refuercen las medidas de prevención ante futuros episodios meteorológicos extremos, con especial atención a las zonas más castigadas de la provincia de Valencia.
Llamamiento a llenar las calles de València
Representantes de los movimientos sociales que organizan las manifestaciones mensuales contra el expresident de la Generalitat Carlos Mazón por su gestión de la dana se han reunido este viernes en el Centre Octubre de València para detallar el contenido y los objetivos de la protesta del 31 de octubre.
Según han explicado, en este acto se mantendrán las principales denuncias y exigencias de responsabilidad política por la catástrofe, dirigidas sobre todo al Gobierno valenciano, cuya dimisión siguen reclamando dos años después del desastre.
En nombre de la Asociación Víctimas de la dana 29 de octubre 2024, Toñi García ha pedido a la ciudadanía ‘un minuto de reflexión sobre lo sucedido‘ aquel día, marcado por las inundaciones que causaron daños irreparables en numerosos municipios.
García ha recordado que muchas familias lo perdieron todo durante las riadas y ha subrayado que el objetivo de la manifestación no es solo rendir homenaje, sino también evitar que una tragedia similar se repita en la provincia de Valencia y en el resto de la Comunitat.
‘Yo perdí toda mi vida, creo que no es mucho pedir empatía a la ciudadanía, que acuda a darnos calor ese día; necesitamos unión y fuerza para que nunca más las vidas de las personas estén en segundo lugar. Lo haremos con claridad, sencillez y transparencia, cosa que no ha hecho el Gobierno valenciano‘, ha asegurado.
Para las asociaciones convocantes, la presencia masiva en la movilización es una forma de presionar a las instituciones y, al mismo tiempo, de visibilizar a quienes siguen sufriendo las consecuencias materiales y emocionales de la dana dos años después.
García ha insistido en que la ciudadanía puede desempeñar un papel clave en la defensa de la memoria de las víctimas y en la exigencia de cambios en las políticas públicas sobre emergencias, urbanismo y protección civil.
‘Vamos a seguir siendo un ejemplo de ciudadanía. Defender la memoria no significa vivir anclados al pasado, sino construir un futuro diferente, con más prevención, mejores instituciones que cooperen y que velen por la protección a la vida’, ha afirmado.
La portavoz ha señalado que las asociaciones de víctimas quieren mantener vivo el recuerdo de lo ocurrido, pero al mismo tiempo transformar ese dolor en una herramienta de presión para que la administración valenciana mejore sus protocolos y actúe con más rapidez y coordinación ante situaciones de riesgo.
Toñi García se ha preguntado además ‘si hemos aprendido la lección’ y si ‘estaríamos preparados si volviese a haber un episodio meteorológico extremo’ como el del 29 de octubre.
A su juicio, la experiencia de la dana sigue generando inquietud en muchos vecinos de las zonas afectadas, que temen que un nuevo temporal encuentre a las instituciones en una situación parecida a la de hace dos años.
‘Es una pregunta que dos años después nos sigue preocupando, especialmente cuando vemos que no se han hecho planes de prevención suficientes y que no hay educación ciudadana. Seguimos sin saber cómo afrontar una catástrofe, y seguimos en manos del mismo Gobierno que no supo estar a la altura’, ha añadido.
Las asociaciones consideran que la falta de planes de prevención detallados y de formación a la población limita la capacidad de reacción ante una emergencia repentina. Por ello insisten en que la manifestación del 31 de octubre también quiere llamar la atención sobre la necesidad de mejorar la educación ciudadana en materia de autoprotección y respuesta ante inundaciones.
Los convocantes han animado a vecinos de València y del resto de la provincia a participar en la movilización, que tendrá un marcado carácter reivindicativo pero también emotivo. Confían en que la respuesta social sirva para enviar un mensaje claro a las autoridades y ayudar a que, en el futuro, las vidas humanas no queden supeditadas a otras prioridades en la toma de decisiones públicas.


