Comienza el juicio contra un trabajador de una empresa de ambulancias de Aldaia acusado de someter a tocamientos en sus partes íntimas a una compañera de trabajo con la que estaba haciendo una guardia.
Los hechos sucedieron el 8 de septiembre de 2020 cuando el procesado le propuso a la víctima, que se quejaba de dolor de cuello, hacerle un masaje para descontracturarlo. La mujer se tumbó boca abajo en la camilla y, según mantiene la acusación pública, el hombre aprovechó esa circunstancia para besarla y tocarle sus partes íntimas, pese a que la perjudicada le decía que parara.
Al día siguiente cuando coincidieron en el cuarto de descanso, el encausado repitió los tocamientos, hasta que la víctima le pidió a un amigo que la llamara por teléfono, por lo que pasó toda la hora hablando.
La acusación pública solicita provisionalmente una pena de siete años de prisión por un delito continuado de abuso sexual.


