La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha propuesto que las líneas C-1 y C-2 de Cercanías lleguen hasta la Estación del Norte de València si el Ayuntamiento lo considera conveniente. Ha subrayado que Renfe se ajustará a lo que determinen los técnicos municipales y activará el dispositivo que se acuerde para las Fallas.
La propuesta llega después de que Renfe defendiese el esquema aplicado en años anteriores, que ya permitía la entrada de las líneas C-1 y C-2 a València Nord con salidas laterales por las calles Bailén y Alicante. Bernabé ha asegurado que, si el Ayuntamiento decide autorizarlo y se lo comunica a la operadora, ‘no habrá inconveniente en poder organizar el operativo‘, recuperando unas salidas que se han puesto en práctica en ediciones previas para distribuir a los viajeros fuera del vestíbulo principal.
Según ha señalado, mantener las líneas C-6 y C-3 en València-La Font de Sant Lluís y San Isidro, respectivamente, evitaría la llegada de al menos 7.000 personas entre las 13 y las 15 horas. Esta reducción en las horas de mayor afluencia del mediodía aliviaría la presión en el entorno de la estación y en los accesos más cercanos a los actos falleros, al escalonar la entrada de viajeros y facilitar su evacuación por itinerarios conocidos.
Operativo condicionado al criterio técnico
‘Aquí ya solamente hay una cuestión: ¿quiere y permite el Ayuntamiento de València que lleguen los trenes de Cercanías C-1 y C-2 a la Estación del Norte, sí o no?’, ha planteado Bernabé. Ha insistido en que ‘Renfe hará lo que digan los técnicos del Ayuntamiento de València, porque es lo responsable y lo que se espera de un Gobierno y de una Administración responsable‘.
La delegada ha remarcado que el consistorio tiene ‘la máxima responsabilidad como organizador del evento (las Fallas)‘ y debe responder si pueden llegar la C-1 y la C-2 a la Estación del Norte. Si no hay acuerdo, ha añadido, propone que se valore en una Junta Extraordinaria de Seguridad, un cauce previsto para ajustar medidas de acceso y dispersión del público con las administraciones implicadas.
Bernabé ha recordado que ‘el procedimiento existe para esto‘ y ha citado precedentes como la festividad del 9 d’Octubre, cuando, según ha dicho, ‘todo el mundo asumió su responsabilidad, lealtad institucional y trabajamos de forma coordinada, respetando la institucionalidad’. Con ese ejemplo ha defendido que la coordinación previa agiliza la operativa y reduce incidencias previsibles.
Además, ha explicado que el martes remitió una carta a la alcaldesa de València, María José Catalá, ‘para sentarse y hablar de esto’, y ha reclamado una explicación: ‘Alguien que es la máxima responsable de esta ciudad tiene que dar algún tipo de explicación’. En este contexto, ha aseverado que en València ‘ha habido una gran catástrofe en gran medida porque no se ha escuchado bien a los técnicos‘, y ha reiterado que las decisiones se adoptarán según el criterio profesional de los servicios municipales.
PPCV lamenta la polémica y PSPV pide garantías por el acceso en tren a València en mascletaes
Los síndics de PP, PSPV, Compromís y Vox en Les Corts han confrontado posiciones tras la interrupción del acceso de algunos trenes a la Estación del Norte en las horas previas y posteriores a la mascletà por motivos de seguridad. El cruce de reproches entre el Gobierno y el Ayuntamiento ha marcado un debate en el que todos los grupos han reclamado soluciones que permitan compatibilizar la llegada en tren a València y las medidas de prevención.
El PP ha lamentado que se prime la polémica a las soluciones. Su síndic, Nando Pastor, ha señalado que ve por un lado a una alcaldesa que ‘pide seguridad para los ciudadanos que en masa se desplazan a València‘ para asistir a las mascletaes, y por otro a un ministro que ‘no solo no da seguridad sino que crea polémica y problemas’. Para los populares, el foco debería estar en ordenar los accesos y garantizar que el servicio funcione sin añadir incertidumbre a los desplazamientos.
El PSPV ha pedido no perder de vista lo esencial. Su síndic, José Muñoz, ha recordado que el Ayuntamiento trasladó a Renfe que había un problema de seguridad en las mascletaes y que la operadora ha actuado ‘en consecuencia’ con los informes de Policía Local y Bomberos. Muñoz ha preguntado a María José Catalá si puede ‘garantizar que estamos seguros en las mascletàs‘ y ha apuntado que, si a Renfe se le confirma que se garantiza la seguridad, ‘tiene posibilidades’ para que los trenes vuelvan a llegar a la Estación del Norte. Con ello, el PSPV ha subrayado que las limitaciones responden a criterios técnicos y que podrían revisarse si se acreditan condiciones seguras.
Debate por el acceso ferroviario en la mascletà
Compromís ha reclamado coordinación inmediata entre administraciones. Su síndic, Joan Baldoví, ha advertido de que no puede ser que ‘una persona que viene de Madrid tenga más facilidad para llegar a València que una que llega de Gandia, Sueca, Tavernes, Silla o Catarroja’. Ha considerado que los trenes no pueden dejar a los usuarios en Albal sin posibilidad de llegar a la capital y ha pedido a la alcaldesa, ‘que es quien ha pedido que los trenes no lleguen’, y al ministro Óscar Puente, ‘que ha accedido a que paren en Albal’, que ‘en vez de buscar culpables, hagan lo que haría cualquier persona: reunirse y buscar soluciones‘. Para Compromís, el objetivo pasa por compatibilizar seguridad y servicio mediante una planificación conjunta que evite aislar a quienes dependen del Cercanías.
Baldoví también ha respondido a las críticas de Puente tras las propuestas de su formación: ha dicho que ‘la solución no es abandonar a los pasajeros de las líneas C1 y C2‘, y ha matizado que las ‘desafortunadas’ declaraciones de un ministro ‘no deben afectar a las buenas relaciones’ que Compromís y PSPV mantienen en la Comunitat. A su juicio, lo urgente es restablecer una conexión directa y previsible para los usuarios.
Vox, por su parte, ha endurecido el tono. Su síndic, José María Llanos, ha considerado que ‘no es razonable que una persona que quiera venir a Valencia en Cercanías lo dejen tan cerca como a 15 kilómetros‘ y ha acusado al Gobierno de ‘intentar perjudicar a una ciudad en sus fiestas más reconocidas’ por no ser ‘de su palo político’. Ha calificado la situación como ‘una persecución en toda regla de Puente y del Gobierno’ y ha advertido del impacto que estos desvíos tienen tanto en visitantes como en residentes.
En la práctica, las restricciones han supuesto que trenes de Cercanías se detengan en Albal, lo que obliga a transbordos o a buscar alternativas para alcanzar el centro. Según las formaciones, esta situación complica desplazamientos cotidianos, más allá de quienes acuden a la mascletà, y aumenta la incertidumbre en días de máxima afluencia por las Fallas. Todos han coincidido en reclamar una solución inmediata que permita llegar a València sin dejar de atender los criterios de seguridad comunicados a Renfe.







