La escritora franco-marroquí Leïla Slimani recibirá el Premio Internacional de la Fira del Llibre de València en la 61ª edición del certamen, que se celebrará del 30 de abril al 10 de mayo en los Jardines del Real (Viveros). La autora será distinguida en un acto previsto para el miércoles 6 de mayo a las 18.30 horas, en el que conversará con la escritora valenciana Raquel Ricart, premiada el año pasado, y que contará con traducción simultánea de Anna Montero.
Slimani alcanzó proyección internacional en 2016 al ganar el Premio Goncourt con su segunda novela, Canción dulce. La obra consolidó una trayectoria literaria centrada en cuestiones como los prejuicios de clase y origen, las relaciones de poder dentro de las familias, el peso de la educación y la violencia latente en la sociedad.
En los últimos años, la escritora ha completado la trilogía El país de los otros, una serie inspirada en su familia y ambientada en la historia reciente de Marruecos. La saga aborda, entre otros asuntos, la condición social de la mujer y las contradicciones de la sociedad marroquí. Tras el primer volumen, la trilogía continúa con Miradnos bailar y concluye con Me llevaré el fuego.
La presencia de Slimani en la feria refuerza el perfil internacional de una cita literaria en la que su obra podrá leerse tanto en valenciano como en castellano.
La Fira del Llibre también suma a Zülfü Livaneli
La programación internacional de la Fira del Llibre de València incluirá también al escritor turco Zülfü Livaneli, que visitará el certamen en la tarde del sábado 9 de mayo para presentar su última novela, La casa de Leyla.
Livaneli es conocido también por su faceta como músico y activista político, además de figurar entre los autores más leídos de Turquía. Su obra combina distintos entornos sociales, personajes y episodios históricos, como ocurre en títulos como Bliss o Serenata para Nadia.
La trayectoria internacional del autor se refleja en la traducción de sus libros a 37 idiomas y en el reconocimiento recibido con diversos galardones literarios. Además, en 1995 fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO por su actividad cultural y política y por sus contribuciones a la paz.



