El Valencia se marca como objetivo alcanzar los 50.000 abonados en el Nou Mestalla en la temporada 2027-28, lo que supondría un incremento de 10.000 respecto a los aproximadamente 40.000 abonados con los que cuenta en la actualidad en Mestalla.
El club vincula este crecimiento al traslado al nuevo estadio y a un modelo de explotación que combina la fidelización de su masa social con nuevas líneas de negocio ligadas a la actividad diaria del recinto.
Desde la dirección del club explican que manejan un punto de equilibrio en el que alrededor del 80 % del aforo se destina a abonados y el 20 % restante se reserva para venta de entradas de partido a partido y compromisos con patrocinadores. Con una capacidad prevista de 70.000 espectadores en el Nou Mestalla, aplicar ese reparto implicaría elevar el número de abonados desde los 40.000 actuales hasta la cifra objetivo de 50.000, manteniendo a la vez un margen suficiente para la venta ocasional y para los acuerdos comerciales.
Migración de abonados y nuevos productos de alta gama
La migración de los abonados del actual Mestalla al Nou Mestalla está prevista a lo largo del próximo año. En ese proceso, los aproximadamente cuarenta mil abonados de aforo general podrán elegir su nuevo asiento en el estadio, al tiempo que se abre la puerta a que nuevos aficionados se incorporen como abonados y participen en la selección de localidades. El club busca así garantizar que los actuales socios mantengan su prioridad y, al mismo tiempo, ampliar su base social aprovechando el atractivo de un campo renovado.
El Nou Mestalla está concebido para su uso durante los 365 días del año, de modo que no solo se limite a los días de partido. Para ello, el proyecto incluye hasta diez productos de alta gama, lo que supone multiplicar de forma notable la oferta de hospitalidad. Las zonas de abonos especiales pasarán de las mil localidades actuales a unas seis mil quinientas, con diferentes niveles de servicio y experiencias premium dirigidas a empresas y aficionados que demandan espacios más exclusivos.
Además de los espacios para público VIP, el estadio contará con un museo, ocho salas para eventos, cuatro locales comerciales a pie de calle, una cocina central de más de mil metros cuadrados y casi treinta cocinas satélite repartidas por el recinto. A ello se suma una amplia zona fan de casi cinco mil metros cuadrados, concebida como un punto de encuentro para los seguidores antes y después de los partidos, y como espacio para actividades y acciones de marca en días sin competición. Todo este diseño responde a la intención del club de convertir el Nou Mestalla en un polo de actividad continuada, capaz de generar ingresos más allá del fútbol.
Conciertos solo en verano y diálogo con el barrio
En el capítulo de eventos no deportivos, los responsables del proyecto subrayan que el Nou Mestalla acogerá conciertos únicamente en verano. El plan de negocio no está orientado a funcionar como una sala de conciertos permanente, sino a aprovechar el periodo estival para programar actuaciones en unos horarios que permitan compatibilizar la actividad del estadio con la vida diaria del barrio de Benicalap.
Para reforzar esta convivencia con el entorno, el club ha mantenido reuniones con la Asociación de Vecinos de Benicalap, a la que ha trasladado su estrategia en materia de conciertos. El objetivo es pactar franjas horarias y condiciones que minimicen las molestias y que el estadio se perciba como parte del vecindario, no como un foco de ruido continuo. De este modo, el Valencia intenta equilibrar la necesidad de explotar al máximo las posibilidades del Nou Mestalla con el compromiso de integrarse en la dinámica del barrio donde se ubicará el nuevo campo.



