La Generalitat ha culminado el vaciado y clausura del punto de acopio de escombros de Aldaia tras gestionar 31.600 toneladas de restos generados por los trabajos de reconstrucción posteriores a la riada del 29 de octubre de 2024.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, ha visitado este espacio junto al director general de Calidad y Educación Ambiental, Jorge Blanco, y ha destacado que, con esta clausura, «el municipio va volviendo poco a poco a la normalidad» después del dispositivo extraordinario de retirada de residuos puesto en marcha por la Generalitat.
La actuación ha supuesto una inversión autonómica de 834.000 euros y forma parte del plan especial impulsado por el Consell para ayudar a los municipios más afectados por las inundaciones, ante las dificultades de muchas administraciones locales para asumir en solitario las tareas de limpieza y retirada de residuos por falta de medios económicos y técnicos.
Más de un millón de toneladas gestionadas
En una primera fase, el plan se centró en la retirada de lodos, enseres y desechos. Una vez vaciados los puntos de acopio de estos materiales, los espacios volvieron a llenarse con escombros y restos procedentes de las obras de reconstrucción, por lo que el Consell amplió el dispositivo inicial para hacerse cargo de esta nueva fase.
Raúl Mérida ha señalado que «en total, la Generalitat ha gestionado ya más de un millón de toneladas de residuos en el conjunto de municipios afectados, con una inversión global superior a los 250 millones de euros, con el objetivo de garantizar una gestión adecuada de estos restos y contribuir a la recuperación de la normalidad en las localidades damnificadas».
El Plan Endavant de Recuperación contempla esta retirada y selección de residuos dentro de su objetivo específico C.20.
Control ambiental y seguridad
Para gestionar este volumen de residuos de forma controlada, el Consell ha impulsado la contratación de una asistencia técnica por 168.000 euros, encargada de la vigilancia y control de la contaminación.
Estos trabajos han permitido verificar las cantidades gestionadas en cada punto, los tipos de residuos, el destino final, los certificados o declaraciones responsables de las instalaciones de tratamiento y el proceso de trabajo.
También se han realizado muestreos, analíticas, catas y sondeos del suelo y de las aguas subterráneas para controlar posibles afecciones derivadas de los acopios de residuos municipales y lodos generados por la riada.
Mérida ha resaltado que «todo el proceso se ha llevado a cabo con las máximas garantías y sin producirse ningún problema de salud pública».
Según los datos recogidos en el diagnóstico elaborado por la Generalitat, la dana generó una cantidad ingente de residuos y provocó la pérdida de más de 4.500 contenedores, además de daños estructurales en la red de ecoparques.



