Pérez Llorca urge a cerrar un acuerdo para acabar con la huelga de profesores en la Comunitat Valenciana

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Juanfran Pérez Llorca afirma que es hora de cerrar un acuerdo con los sindicatos para poner fin a la huelga de profesores en la Comunitat Valenciana y se muestra optimista si se aparcan las discrepancias políticas.

Juanfran Pérez Llorca ha defendido que es hora de alcanzar un acuerdo en el sector educativo que permita poner fin a la huelga de profesores en la Comunitat Valenciana, que suma ya tres semanas de paros. El president ha subrayado que se mantiene optimista sobre un posible entendimiento siempre que todas las partes sean capaces de dejar a un lado las diferencias políticas y se centren en la mejora del sistema educativo.

Durante su intervención tras la presentación del Plan Integral de Gestión de los Sistemas de Saneamiento de las Aglomeraciones Urbanas (PIGSS) en Busot, Pérez Llorca se ha referido al nuevo documento presentado por los sindicatos UGT, CCOO y STEP. Ha explicado que la Generalitat quiere dar celeridad a este proceso y atender las demandas trasladadas por la comunidad educativa, motivo por el que se ha convocado una reunión esta misma tarde para analizar las propuestas sindicales en detalle.

El president ha reconocido que, dada la complejidad del documento y el número de puntos que recoge, no sabe si podrán abordarse todos en un solo encuentro. Sin embargo, ha expresado su deseo de que, a lo largo de esta tarde o, como muy tarde, mañana, se pueda cerrar un acuerdo que ponga fin al conflicto. A su juicio, todas las partes persiguen el mismo objetivo: mejorar el sistema educativo de la Comunitat Valenciana y ofrecer mejores condiciones tanto al profesorado como al alumnado.

Llamamiento al dialogo y a rebajar la tension politica

Pérez Llorca ha insistido en que es hora de llegar a un entendimiento y ha asegurado que, por parte de la conselleria y de la Generalitat, siempre habrá mano tendida y disposición al diálogo. Ha remarcado que, si se dejan a un lado las discrepancias políticas, se siente optimista respecto a la posibilidad de un pacto que desbloquee la situación y permita recuperar la normalidad en las aulas.

En su valoración, ha afirmado que lo que le sobra a la Educación es la política, en el sentido de que las negociaciones deberían centrarse en las necesidades reales de centros, docentes y estudiantes, y no en el enfrentamiento partidista. Según ha expuesto, si ambas partes comparten el objetivo de mejorar el sistema educativo y logran aparcar algunas connotaciones políticas, se dan las condiciones para alcanzar un acuerdo que responda a las reivindicaciones planteadas y que ofrezca estabilidad a medio y largo plazo.

El jefe del Consell ha reconocido que existen reivindicaciones de la comunidad educativa que tienen razón de ser, que son necesarias y que van a contribuir a mejorar el sistema educativo. Ha puesto el acento en que el principal problema no es el fondo de muchas de estas demandas, sino la necesidad de establecer plazos realistas para llevarlas a cabo. Ha explicado que los sindicatos le han trasladado que, durante mucho tiempo, alrededor de 7, 8, 9 o incluso 10 años, no se han atendido sus peticiones, lo que ha generado un malestar acumulado que ahora se expresa en la huelga de profesorado.

En este contexto, Pérez Llorca ha señalado que la administración actual se muestra dispuesta a abordar estas reclamaciones, pero ha advertido de que no se puede pretender resolver en un solo año lo que no se ha solucionado en una década. Ha querido ejemplificar su compromiso con la Escuela Pública recordando que sus dos hijas han estudiado en un colegio público y que comparte demandas como reducir el numero de alumnos por aula, aprobar un plan de infraestructuras educativas y aumentar las plantillas de profesores para mejorar la atención al alumnado.

El president ha matizado, no obstante, que todas estas medidas requieren planificación y una implantación escalonada en el tiempo. Ha defendido que asumir compromisos de futuro con la Educación implica fijar calendarios, priorizar actuaciones y garantizar que los recursos necesarios estén disponibles en cada fase. Por ello, ha insistido en que es esencial marcar plazos claros y realistas, de modo que la comunidad educativa pueda conocer qué cambios se irán aplicando y en qué horizonte temporal.

Según ha reiterado, la Generalitat asume esos compromisos de futuro con el sistema educativo valenciano, pero necesita que los sindicatos y el profesorado entiendan que las mejoras deben organizarse por etapas. En su opinión, un acuerdo que combine la atención a las reivindicaciones consideradas justas con un calendario viable permitiría desconvocar la huelga, reducir la tensión actual y avanzar hacia un modelo educativo más equilibrado y mejor dotado, tanto en recursos humanos como en infraestructuras.