Intervienen cuatro cuadros falsos atribuidos a Pinazo, Mompó, Anglada Camarasa y Joaquim Mir

Ejemplo de shortcode con estilo
Las pinturas se anunciaban en una plataforma de compraventa por internet por precios de entre 1.500 y 6.500 euros

El Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad de la Policía Nacional adscrita a la Comunitat Valenciana ha intervenido cuatro pinturas falsas que se ofrecían en una conocida plataforma de compraventa por internet como obras de Ignacio Pinazo, Manuel Hernández Mompó, Hermenegildo Anglada Camarasa y Joaquim Mir.

Los cuadros se anunciaban por cantidades comprendidas entre los 1.500 y los 6.500 euros. La investigación ha llevado a la identificación del propietario. Este ha prestado declaración en calidad de investigado no detenido por presuntos delitos de estafa y contra la propiedad intelectual.

La actuación comenzó el pasado mes de abril durante las labores habituales de vigilancia y ciberseguridad desarrolladas por la Policía de la Generalitat. Los agentes localizaron los anuncios e iniciaron las diligencias para comprobar la autenticidad de las piezas. Después, contactaron con el vendedor, que manifestó ser también el propietario de las pinturas.

Los cuadros imitaban el estilo y las firmas de Ignacio Pinazo, nacido en València en 1849; Hermenegildo Anglada Camarasa, nacido en Barcelona en 1871; Joaquim Mir, nacido en Barcelona en 1873, y Manuel Hernández Mompó, nacido en València en 1927.

Expertos confirman que las obras son falsas

Las piezas han sido examinadas por especialistas y personas conocedoras de la producción artística de los pintores a los que se atribuían. Entre quienes han participado en el análisis figuran la viuda de Hernández Mompó, el director de la Casa Museo Pinazo de Godella. Además, han participado profesionales del Museo de Bellas Artes de València.

Los estudios realizados han permitido constatar que las cuatro pinturas son falsificaciones. Según señala la Generalitat, en las obras «se ha imitado el estilo y firma de los artistas para, presuntamente, reforzar una apariencia de autenticidad y aumentar su valor económico en el mercado».

Las pinturas intervenidas han quedado a disposición de la autoridad judicial. Esta deberá determinar el destino de las piezas falsas mientras continúan las actuaciones relacionadas con la investigación.