La Conselleria de Educación ha advertido de que habrá consecuencias para el profesorado que incumpla los servicios mínimos fijados en el 100 por cien para las próximas pruebas de acceso a la universidad (PAU). La secretaria autonómica de Universidades, Esther Gómez, ha señalado que entre las posibles sanciones figura la suspensión de funciones sin salario, al tratarse de un servicio considerado esencial para garantizar el acceso universitario del alumnado.
Gómez ha respondido así a las dudas sobre la celebración de los exámenes, después de que algunos docentes hayan presentado su renuncia en apoyo a la huelga indefinida convocada en el sector. Según ha explicado, las pruebas están garantizadas porque este miércoles se decretaron servicios mínimos del 100 por cien tanto para la realización como para la evaluación de la PAU, lo que implica que todo el profesorado designado debe acudir a los tribunales o a las tareas de corrección.
Fundamento legal y protección del derecho a la educación
La responsable de Universidades ha defendido ese nivel máximo de servicios mínimos recordando que el Tribunal Superior de Justicia ha establecido la necesidad de preservar las garantías de acceso a la universidad en condiciones de igualdad para todo el estudiantado. A su juicio, ante el riesgo de que a última hora puedan producirse inasistencias o renuncias, se ha optado por fijar servicios esenciales del 100 por cien para evitar que la huelga afecte al derecho del alumnado.
Gómez ha insistido en que la decisión se apoya en el derecho constitucional a la educación y en la legislación estatal que obliga a garantizar el acceso universitario en condiciones de equidad. De este modo, se prioriza que ningún estudiante vea perjudicadas sus opciones de examinarse o de recibir una evaluación correcta por la ausencia del personal docente, incluso aunque se mantenga la convocatoria de huelga.
La secretaria autonómica ha detallado que la Comisión gestora de la PAU, integrada por las cinco universidades públicas y la Conselleria de Educación, se reunió ayer y acordó por unanimidad solicitar estos servicios mínimos para el profesorado encargado de controlar y evaluar las pruebas. Ese consenso refuerza la idea de que el proceso de acceso a la universidad debe quedar protegido frente a cualquier conflicto laboral durante los días de examen.
Tribunales de la PAU ya constituidos
Según Gómez, los tribunales encargados de la PAU han comenzado a constituirse con normalidad y ya se han puesto en marcha alrededor de una decena. Todos ellos cuentan con miembros titulares y suplentes, de manera que, si falta alguna persona por cualquier causa, incluida la enfermedad o la renuncia por apoyo a la huelga, se recurre primero a quienes figuran como suplentes.
Está previsto que este viernes a mediodía se conozca si algún tribunal no ha podido constituirse por ausencia de alguno de sus componentes. En ese momento se revisará caso por caso para comprobar si la falta puede cubrirse con el profesorado suplente. Gómez ha subrayado que, si un miembro titular decide renunciar en el momento de constituir el tribunal y existe un suplente dispuesto a asumir el puesto, no se obligará a nadie a permanecer como titular, siempre que se garantice el funcionamiento del órgano.
En cambio, si en un tribunal concreto no hubiera suplentes disponibles para alguna asignatura y la renuncia impidiera cubrir el puesto, se considerará que debe prestarse el servicio esencial. En ese escenario, la persona designada como titular tendrá que quedarse para controlar el desarrollo de la PAU y ocuparse después de su evaluación, dado que no habría alternativa para asegurar el examen del alumnado.
Gómez ha recordado que las consecuencias de incumplir los servicios mínimos establecidos son las mismas que se aplicarían a cualquier funcionario o a cualquier trabajador que desatendiera una obligación esencial. Entre esas posibles medidas se incluyen sanciones disciplinarias que, en el caso del profesorado implicado en las pruebas de acceso, pueden llegar a la suspensión del puesto sin percibir el salario correspondiente al periodo afectado.


