Centenares de técnicos superiores y medios del Sistema Nacional de Salud se han concentrado este lunes ante el Hospital Clínico de València para exigir la reclasificación profesional comprometida en 2022, que consideran bloqueada por el Ministerio de Hacienda y que ven clave para reconocer su formación, sus competencias y sus responsabilidades.
La protesta, convocada por UGT y CCOO, ha reunido a personal técnico que se siente un colectivo olvidado dentro de la sanidad pública. Los sindicatos han querido visibilizar a estos trabajadores, a los que describen como pieza básica del engranaje sanitario, pero sin un reconocimiento acorde a su labor diaria.
Los convocantes denuncian el incumplimiento de una medida incluida en el Acuerdo Marco para una Administración del Siglo XXI. Este pacto se firmó en 2022 entre el Gobierno de España y UGT y CCOO. En él se recogía de forma explícita la reclasificación de los técnicos superiores y medios.
Reclaman que la Administración cumpla lo pactado y adapte la clasificación profesional a la realidad actual del trabajo sanitario. Señalan que su tarea ha ganado complejidad, requiere más formación específica y asume cada vez mayores responsabilidades dentro de los equipos asistenciales.
Un bloqueo que los sindicatos consideran inaceptable
Según el manifiesto leído durante la concentración, cuatro años después del acuerdo la reclasificación sigue sin ponerse en marcha. El texto denuncia que miles de técnicos superiores y medios continúan encuadrados en una clasificación profesional obsoleta.
El documento subraya que esta clasificación no reconoce de forma adecuada su formación, sus competencias ni la responsabilidad que asumen en su puesto. Para los sindicatos, esta situación implica una discriminación inadmisible dentro del conjunto del personal sanitario.
El manifiesto sostiene que la reclasificación en los grupos B y C1 constituye una obligación legal. La enmarcan como un compromiso firmado y como una medida de justicia profesional. Recuerdan además que esta posibilidad ya figura en el artículo 76 del Texto Refundido del Estatuto Básico del Empleado Público.
Desde UGT, Eva Planas ha remarcado que estos profesionales no son invisibles. Según ha señalado, los técnicos superiores y medios están dentro de un engranaje muy importante y, sin embargo, son los olvidados y están menospreciados. Ha añadido que, al tratarse de un colectivo numéricamente menor, tienen menos capacidad de presión.
Los concentrados consideran que solo falta voluntad política. Aseguran que bastaría con que el Ministerio de Hacienda autorizase la transferencia económica necesaria. Esta autorización permitiría al Ministerio de Sanidad ejecutar de forma inmediata la reclasificación comprometida.
Los sindicatos recuerdan que el plazo acordado para aplicar la medida finalizó en 2023. Desde entonces, señalan, las trabajadoras y trabajadores afectados han seguido esperando una respuesta. Denuncian que esta respuesta no ha llegado pese a los compromisos previos.
Para las organizaciones convocantes, el bloqueo impuesto por Hacienda supone un incumplimiento directo del Acuerdo Marco. También lo consideran una falta de respeto hacia unos profesionales que califican como imprescindibles para el funcionamiento del sistema sanitario público.
El manifiesto añade que esta situación perpetúa la precarización del colectivo de técnicos. A su juicio, frena además la necesaria modernización de las Administraciones Públicas y del propio Sistema Nacional de Salud.
Ante este escenario, UGT y CCOO advierten de que mantendrán la presión en la calle.
Ante este escenario, UGT y CCOO advierten de que mantendrán la presión en la calle. Si persiste lo que definen como situación de bloqueo, anuncian que continuarán e intensificarán las movilizaciones hasta lograr el cumplimiento íntegro de los compromisos adquiridos.
Entre sus exigencias figura la aprobación inmediata de la dotación económica necesaria para hacer efectiva la reclasificación profesional. Reclaman también el cumplimiento íntegro del Acuerdo Marco y el fin de lo que describen como discriminación profesional.
Los sindicatos insisten en la necesidad de un reconocimiento académico, profesional y europeo acorde con las titulaciones y competencias de estos técnicos. Defienden que este reconocimiento debe traducirse en una nueva ubicación en la estructura de grupos profesionales.
En el manifiesto, los convocantes señalan que la dignidad profesional no se regala. Subrayan que los derechos no se aplazan y que los acuerdos se cumplen. Recalcan así que no aceptan más demoras en la aplicación de lo pactado.
Finalmente, exigen al Ministerio de Hacienda que desbloquee de manera inmediata la situación. Recuerdan que sin técnicos no hay calidad asistencial dentro del sistema sanitario público. Y concluyen que sin reconocimiento no hay futuro profesional para este colectivo sanitario.




