La prórroga de la central de Almaraz reabre el debate sobre el calendario nuclear en España

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La central nuclear de Almaraz operará hasta junio de 2030, altera su calendario de cierre pero mantiene para 2035 el apagón nuclear total previsto en España.

La central nuclear de Almaraz (Cáceres) operará hasta el 8 de junio de 2030, tras haber recibido una prórroga oficial que modifica su calendario de cierre pero mantiene para 2035 el fin previsto del parque nuclear español. La planta extremeña, que aporta alrededor del 7 % de la electricidad anual del país, se convierte así en el epicentro de un debate político y social sobre el futuro de la energía nuclear en España.

La decisión figura en la nueva autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que se ha publicado este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Hasta ahora, el plan marcaba el cierre de Almaraz I en 2027 y de Almaraz II en 2028, dentro del calendario escalonado de clausura de todos los reactores nucleares españoles.

Con la prórroga, las dos unidades de Almaraz cesarán su actividad simultáneamente el 8 de junio de 2030. Este cambio afecta solo a esta planta y no modifica la fecha de cese definitivo del conjunto del parque nuclear, que se ha fijado para 2035. El resto de hitos del calendario aprobado se mantiene sin cambios.

Calendario nuclear hasta 2035

En España existen cinco centrales nucleares en explotación con siete reactores en funcionamiento. Son Almaraz I y II (Cáceres), Ascó I y II y Vandellos II (Tarragona), Cofrentes (Valencia) y Trillo (Guadalajara). En conjunto, estas instalaciones producen aproximadamente el 20 % de la electricidad nacional.

El Gobierno de Pedro Sánchez presentó en 2019 el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima. Ese documento ha establecido una clausura gradual del parque nuclear entre 2027 y 2035, con fechas concretas para cada reactor.

El calendario original fijaba el cierre de Almaraz I en noviembre de 2027 y de Almaraz II en octubre de 2028. Preveía también la parada de Ascó I en octubre de 2030 y de Cofrentes, en la provincia de Valencia, en noviembre de 2030. Después, marcaba el fin de Ascó II en septiembre de 2032, el de Vandellòs II en febrero de 2035 y, por último, el de Trillo en mayo de 2035.

Tras la nueva autorización, las fechas previstas para Ascó I y II, Cofrentes, Vandellòs II y Trillo se mantienen. La única modificación es el funcionamiento prolongado de Almaraz I y II hasta junio de 2030.

Impacto del gran apagón de 2025

El gran apagón que dejó sin suministro a Portugal y España el 28 de abril de 2025 reabrió el debate sobre el cierre de las plantas nucleares. Aquel incidente generó tensiones entre los socios del Gobierno y un rechazo explícito de las organizaciones ecologistas a cualquier cambio del calendario nuclear pactado.

En cambio, desde Extremadura, buena parte de las voces políticas, sociales y empresariales han apoyado la continuidad de Almaraz. En la región se ha considerado clave tanto por su peso en el suministro eléctrico como por su impacto en el empleo y en la economía local.

Ese respaldo se ha concretado en la creación de una plataforma de apoyo a la central. Además, se han celebrado manifestaciones que han reunido a miles de personas que reclamaban que no se cerrara la planta.

Almaraz cuenta con una potencia instalada de 1.049,4 megavatios en su primer reactor y de 1.044,5 megavatios en el segundo. La central emplea de forma directa e indirecta a unas 3.000 personas. A esta cifra se suman aproximadamente 1.200 trabajadores adicionales durante las paradas de recarga de combustible.

Petición de las eléctricas y aval del regulador

Las propietarias de Almaraz, Iberdrola, Endesa y Naturgy, remitieron en octubre al Gobierno una petición formal para ampliar la vida útil de la planta hasta junio de 2030. Las compañías defendieron que la prórroga era esencial porque la central suministra más del 7 % de la electricidad consumida en España, un volumen equivalente, según subrayaron, a unos 4 millones de hogares.

El 16 de julio de 2026, el Consejo de Seguridad Nuclear dio su visto bueno al dictamen técnico sobre la solicitud de ampliación. El organismo constató el correcto funcionamiento de las instalaciones y su seguridad, condición imprescindible para autorizar la prolongación.

Con la publicación de la autorización en el BOE, la ampliación de la vida útil de Almaraz ha quedado formalizada y el debate sobre el cierre nuclear ha ganado una nueva dimensión. A partir de ahora, la discusión política y social se centrará en cómo compatibilizar el apagón nuclear previsto para 2035 con la garantía de suministro eléctrico y el impacto económico y laboral en los territorios afectados, especialmente en la zona de influencia de la central de Almaraz y en las provincias con reactores en activo como Valencia, Tarragona y Guadalajara.


la llosa de ranes