Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe y la Universitat de València han desarrollado una formulación innovadora que ha mostrado potencial para proteger al organismo frente a los efectos de la radiación ionizante, tanto antes como después de la exposición.
Según han explicado ambas instituciones, el desarrollo combina distintos compuestos bioactivos y cuenta ya con una patente europea. Esto ha abierto nuevas posibilidades de aplicación en sectores como la salud, la biotecnología, la cosmética o la alimentación, siempre ligadas a la protección frente a radiaciones de alta energía.
El corazón de esta formulación se basa en la integración de dos sustancias con propiedades biomédicas conocidas: el pterostilbeno y la silibinina. Los investigadores han estudiado su uso conjunto para que actúen como barrera frente a los daños celulares antes de la exposición a radiación, y también para ayudar a reducir los efectos perjudiciales después de que esta se produzca.
La radiación ionizante está presente en procedimientos médicos habituales, como las radiografías o los escáneres, y en terapias oncológicas de radioterapia. Aunque estas técnicas resultan esenciales para el diagnóstico y el tratamiento de muchos tumores, una exposición elevada puede provocar daños importantes en células y tejidos sanos.
En la actualidad no existen tratamientos considerados plenamente eficaces para neutralizar las consecuencias de exposiciones intensas a radiación ionizante. Por ello, el equipo de La Fe y la Universitat de València ha orientado su trabajo a cubrir ese vacío y a ofrecer una herramienta adicional que complemente las medidas de protección ya existentes.
La investigadora Alegría Montoro ha subrayado que esta línea de trabajo representa ‘un ejemplo de innovación traslacional con capacidad de conexión entre laboratorio, entorno clínico y tejido productivo’. Con esta expresión ha puesto el foco en que los resultados no se quedan en el ámbito académico, sino que buscan llegar a los pacientes y a las empresas.
Resultados preclínicos prometedores
El equipo de investigación ha obtenido resultados preclínicos considerados prometedores, según han indicado en el comunicado. En modelos animales expuestos a dosis elevadas de radiación, la formulación ha aumentado la supervivencia. Además, no ha interferido en la eficacia de los tratamientos oncológicos evaluados, un aspecto clave para su posible uso en terapias combinadas.
Estos datos aún pertenecen a una fase experimental, pero refuerzan la idea de que esta combinación de pterostilbeno y silibinina podría convertirse en una herramienta útil en situaciones de alta exposición a radiación. Los investigadores ha señalado que la formulación se está estudiando también por su posible adaptación a diferentes formatos de uso, siempre dentro de los marcos reguladores correspondientes.
La patente europea y la protección internacional asociada sitúan este avance en una posición favorable para su futura transferencia al mercado. Esta protección legal permite planificar ensayos adicionales y acuerdos con empresas con mayor seguridad jurídica, lo que resulta especialmente relevante en el desarrollo de nuevos productos sanitarios.
Además, la investigación ha impulsado colaboraciones con empresas del ámbito biotecnológico interesadas en las posibles aplicaciones de esta tecnología. Estas alianzas buscan acelerar, en el futuro, la llegada de soluciones concretas al sistema sanitario y a otros sectores que manejan radiación ionizante.
A pesar de los buenos resultados iniciales, los responsables del proyecto han recordado que la formulación sigue en fase de investigación y que aún serán necesarios más estudios antes de plantear su utilización en personas. El trabajo desarrollado hasta ahora, sin embargo, ha consolidado la relevancia científica del proyecto y ha reforzado su proyección a medio y largo plazo.







