La Autoridad Portuaria de València ha puesto en marcha los trámites para construir una nueva subestación eléctrica de alta tensión que duplicará la capacidad de abastecimiento del Puerto de València y dará servicio tanto a las instalaciones portuarias como a las empresas y concesionarias que operan en el recinto.
La infraestructura proyectada contará con una potencia instalada de 110 megavatios, repartidos en dos transformadores de 55 megavatios cada uno. Esta será la segunda subestación de alta tensión del puerto, lo que permitirá ampliar de forma notable la energía disponible para las terminales de mercancías y las infraestructuras logísticas.
Más potencia y mayor seguridad en el suministro
Según ha comunicado el propio puerto, la nueva instalación permitirá atender la creciente demanda energética ligada al aumento de movimientos de carga y a la introducción de nuevos equipos y sistemas. Entre ellos destacan los sistemas OPS, que facilitan la conexión eléctrica directa de los buques a la red terrestre mientras están atracados.
La subestación se ha diseñado como pieza clave del futuro esquema eléctrico del recinto. Permitirá interconectar la red de alimentación de la Autoridad Portuaria de València en la zona norte con la red de distribución de alta tensión. De este modo, el puerto pasará a disponer de dos subestaciones operadas de forma independiente.
Ambas estarán conectadas a través de dos acometidas diferenciadas de la compañía distribuidora. Este planteamiento, según las mismas fuentes, garantiza un nivel muy alto de seguridad y disponibilidad del suministro eléctrico para todas las instalaciones del recinto.
En la práctica, ante eventuales fallos de red, trabajos de mantenimiento o picos de demanda extraordinarios en cualquiera de las líneas de entrada, la red interior del puerto podrá conmutar y abastecerse desde la segunda subestación. Así se evita interrumpir la actividad en las terminales y se reduce el riesgo de incidencias en operaciones clave.
Esta fiabilidad resulta especialmente relevante para el funcionamiento continuo de las grúas de carga y descarga, que requieren un suministro estable, y para el mantenimiento del frío en los contenedores refrigerados, conocidos como reefer, que transportan mercancía perecedera.
Inversión y apoyo europeo
La nueva subestación cuenta con un presupuesto de 15,6 millones de euros. El proyecto dispone del apoyo financiero de la Comisión Europea a través del Mecanismo Conectar Europa, conocido como Connecting Europe Facility (CEF), lo que avala su importancia estratégica dentro de la red de transporte y logística europea.
La Autoridad Portuaria de València ha destacado que esta actuación supone un paso decisivo hacia una mayor fiabilidad operativa del puerto y hacia la mejora de su sostenibilidad ambiental. El refuerzo de la red eléctrica forma parte de la adaptación del recinto a nuevas exigencias energéticas y medioambientales.
La segunda subestación permitirá que los barcos atracados apaguen sus motores auxiliares y se conecten directamente a la red eléctrica terrestre de origen renovable. De esta forma, se reduce de manera muy significativa el uso de combustibles fósiles mientras permanecen en puerto.
Según las mismas fuentes, esta conexión eléctrica directa contribuirá a disminuir las emisiones a la atmósfera vinculadas a la actividad portuaria. También ayudará a rebajar la contaminación acústica en el entorno urbano próximo al puerto, al eliminar el ruido continuo de los motores auxiliares de los buques durante sus estancias en los muelles.




