La Tomatina de Buñol celebra este miércoles su 79ª edición con 150.000 kilos de tomate ya cargados en camiones, listos para que 22.000 personas conviertan de nuevo las calles del municipio valenciano en un gran campo de batalla festivo.
Los tomates, auténticos protagonistas de la jornada, proceden este año de Don Benito (Badajoz). Siete camiones serán los encargados de repartir esta particular munición roja. Seis de ellos recorrerán el itinerario habitual por las calles de Buñol y un séptimo permanecerá estacionado en una plaza para completar el lanzamiento durante la hora que dura la fiesta.
Según ha detallado el concejal de la Tomatina, Sergio Galarza, se ha tratado de frutos cultivados expresamente para el evento y seleccionados con criterios muy concretos. Deben estar en su punto justo de maduración para poder aplastarse con una sola mano y liberar su jugo, de forma que los impactos sean menos peligrosos y se reduzca el riesgo de lesiones entre los participantes.
La llamada ‘artillería roja’ permanecerá apilada en los camiones en la parte baja del municipio, donde quedará custodiada durante toda la noche previa. Desde allí arrancará, tras el tradicional chupinazo, el río rojo que teñirá a miles de personas, tanto turistas como vecinos y vecinas de Buñol.
Galarza ha subrayado que el interés internacional por la Tomatina ha seguido creciendo en los últimos años. Ha explicado que en las calles del municipio ya se escuchan acentos procedentes de muchos rincones del mundo. En ediciones anteriores han destacado especialmente los grupos de japoneses y chinos, mientras que en los últimos años se han sumado con fuerza participantes australianos e indios, lo que convierte a Buñol en un pequeño mapamundi durante la fiesta.
Mayor impacto mediático y refuerzo de Cercanías
Para reflejar este tirón internacional, el concejal ha indicado que se han acreditado 45 medios nacionales e internacionales para cubrir la 79ª edición de la Tomatina. En total, más de 400 profesionales entre periodistas, cámaras, fotógrafos y creadores de contenido informarán sobre la batalla de tomates y difundirán las imágenes por todo el mundo.
Con el objetivo de facilitar el acceso al municipio, Renfe ha anunciado un refuerzo de los trenes de Cercanías en la línea de Buñol. La operadora ha habilitado 1.700 plazas adicionales mediante el refuerzo de siete trenes que circularán en doble composición, con 558 plazas por convoy.
En sentido València–Buñol, los trenes reforzados saldrán desde la estación de València Font de Sant Lluís a las 8:25, 9:25 y 10:45 horas. En sentido inverso, de Buñol hacia València Font de Sant Lluís, las salidas previstas serán a las 13:20, 14:00, 14:40 y 16:00 horas, según ha informado Renfe.
Tomatina más accesible
La edición de este año también ha incorporado medidas específicas para que la fiesta resulte más inclusiva. El Ayuntamiento ha puesto en marcha el plan municipal ‘+ ACCESIBLE’, que incluye asistencia y acompañamiento personalizado para personas con discapacidad durante la celebración.
Este programa se apoya en un equipo reforzado de voluntariado, la implantación de una pulsera identificativa ‘+ ACCESIBLE’ y la incorporación de pictogramas en el recinto, con el fin de facilitar la orientación y comprensión de la información a quienes lo necesiten. El objetivo es que la Tomatina pueda disfrutarse en igualdad de condiciones.
La activista y responsable del Departamento de Accesibilidad de Buñol, Regina Martínez, ha defendido la importancia de estas medidas. ‘Creemos que es importante que al final se tenga en consideración a todas las personas que tienen cualquier tipo de necesidad. Al final la Tomatina es una fiesta internacional mundialmente conocida y que abarca muchísimas personas, y las personas con discapacidad o con algún tipo de necesidad también forman parte de ese porcentaje’, ha señalado.
Reivindicación en defensa de la educación pública
Además del componente festivo, la Tomatina de este año servirá también como altavoz para las reivindicaciones del profesorado. La fiesta internacional ‘se teñirá de verde’ gracias a una campaña impulsada por la asamblea docente del instituto La Hoya de Buñol en defensa de la educación pública.
Esta iniciativa busca ‘dar voz a reivindicaciones que continúan pendientes de respuesta’, en referencia al conflicto educativo que ha vivido la Comunitat Valenciana. El profesorado de este centro ha mantenido una huelga indefinida que se inició el 11 de mayo y se suspendió el 10 de junio, y ahora quiere visibilizar que las demandas siguen vigentes.
Los impulsores han animado a quienes participen en la Tomatina a lucir prendas de color verde, el color asociado a las movilizaciones educativas. Proponen utilizar las conocidas camisetas ‘Estimem l’escola pública’, convertidas en símbolo del movimiento, o bien pañuelos verdes.
Con ello, pretenden ‘mostrar apoyo al profesorado movilizado y su preocupación por la situación actual de la enseñanza’, al tiempo que aprovechan el eco internacional de la Tomatina para difundir su mensaje más allá de Buñol y del propio ámbito educativo.



