Pedro Sánchez ha atribuido este miércoles los malos resultados del último informe PISA a las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, entre ellas la Comunitat Valenciana, a las que ha acusado de no ejecutar todos los recursos disponibles para educación.
Durante su duelo parlamentario en el Congreso con el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, el jefe del Ejecutivo ha defendido la política educativa del Gobierno central. Según ha explicado, el actual Ejecutivo ha multiplicado por dos la inversión del Ministerio de Educación respecto al gobierno anterior y ha reclamado a las autonomías que gestionan fondos que los utilicen por completo para mejorar la calidad del sistema.
Sánchez ha asegurado que existen comunidades del Partido Popular que no están usando todo el dinero destinado a educación. A su juicio, esa falta de ejecución incide directamente en el rendimiento del alumnado y se refleja en los datos de PISA, que comparan el nivel educativo de los estudiantes de diferentes países y territorios.
Feijóo ha contestado que el problema no está en las autonomías del PP, sino en la orientación del Gobierno central.
El líder popular ha acusado a Sánchez de no estar centrado en mejorar la calidad educativa y de dedicar sus esfuerzos a otros objetivos políticos.
En concreto, Feijóo ha afirmado que Sánchez no está pendiente de la educación, sino únicamente, en sus palabras, ‘de manipular el censo’ mediante la llamada ley de nietos, que amplía las opciones para acceder a la nacionalidad española por ascendencia. Con esa crítica ha vinculado la agenda legislativa del Gobierno con un intento de influir en el cuerpo electoral.
El presidente del PP ha aprovechado los datos de PISA para cargar contra el modelo educativo del Ejecutivo de coalición. Según ha señalado, el primer examen ‘al socialismo educativo’ ha sido ‘el mayor de los fracasos de la historia democrática’ de España. Con esta frase ha querido subrayar que, a su juicio, las reformas impulsadas desde el Gobierno no han mejorado el nivel de los estudiantes, sino todo lo contrario.
El cruce de reproches ha puesto el foco en la gestión autonómica de la educación, un ámbito en el que las comunidades tienen amplias competencias.
Las palabras de Sánchez implican directamente a territorios como la Comunitat Valenciana, donde gobierna el PP y que, según su planteamiento, debería intensificar la ejecución de los fondos ya disponibles si quiere revertir los resultados del informe internacional.
Por su parte, la respuesta de Feijóo busca trasladar la responsabilidad al diseño general del sistema educativo y a las leyes aprobadas por el Ejecutivo central. En este contexto, el debate sobre PISA se ha convertido en un nuevo frente de confrontación política entre Gobierno y oposición, con las comunidades gobernadas por el PP, incluida la Comunitat Valenciana, en el centro de la discusión sobre quién debe responder por el retroceso en los indicadores de rendimiento escolar.




