La plantilla de Ford Almussafes afronta desde 2027 una propuesta de nuevas condiciones laborales y salariales que liga los sueldos al IPC real e introduce una gratificación extraordinaria anual de 1.000 euros, dentro de un acuerdo de cuatro años hasta 2030 que la dirección ha presentado como oferta final.
Según el documento trasladado a la comisión negociadora, la compañía ha planteado para 2027 un incremento del salario equivalente al IPC real más un 1,5 %, con un suelo del 3 % y un techo del 5 %. Para el periodo 2028-2030 ha propuesto un aumento adicional del 1 %, con una subida mínima garantizada del 2,5 % cada año.
La propuesta se ha expuesto en una reunión celebrada en la propia factoría de Almussafes, con la presencia de la dirección y de los representantes sindicales. UGT, sindicato mayoritario en la planta, ha definido la parte económica como una oferta ‘buena’, mientras que STM-Intersindical ha señalado que el texto ‘recupera algunos derechos perdidos’. No obstante, ambas organizaciones han apuntado que fijarán su posición definitiva cuando analicen el contenido con detalle.
Más gratificación y nuevas obligaciones
Uno de los puntos centrales del planteamiento de la empresa es el refuerzo de la gratificación extraordinaria. La cantidad, que actualmente se sitúa en 690 euros anuales, ha pasado a ser de 1.000 euros para cada uno de los años de vigencia del acuerdo, según el borrador difundido por UGT.
La dirección de Ford ha explicado en el texto que esta paga tiene como objetivo reconocer el compromiso de la plantilla en ‘un periodo especialmente exigente por la puesta en marcha de nuevos programas de producto’. Es decir, busca compensar el esfuerzo adicional ligado al desembarco de nuevos modelos en la línea de producción de Almussafes.
El documento también incluye incentivos específicos asociados al lanzamiento de esos nuevos programas. Además, prevé la posibilidad de implantar hasta ocho sábados de producción obligatorios al año si el volumen de fabricación así lo requiere, lo que implicaría más flexibilidad en la organización del trabajo.
Negociación del Acuerdo 2030 en un contexto de cambios
Las conversaciones para el llamado Acuerdo 2030 han arrancado el 20 de mayo. La mesa de negociación se ha puesto en marcha poco antes de que se hiciera público el pacto entre Ford y la compañía china Geely para crear una empresa conjunta encargada de gestionar la planta valenciana.
En julio se ha anunciado la alianza estratégica con el fabricante chino, que marca el futuro industrial de Almussafes. Este acuerdo permitirá añadir tres modelos nuevos a la producción actual, que ya incluye el Kuga y el futuro Bronco.
Según lo avanzado por la compañía, a finales de 2028 se incorporarán dos SUV de Geely y un crossover multienergía de Ford. Esta ampliación de la gama supone un aumento de la carga de trabajo prevista para la factoría y da contexto a las medidas sobre salarios, gratificación e incentivos que contiene la oferta ahora planteada a la plantilla.
Los sindicatos estudiarán en los próximos días el alcance real de las subidas ligadas al IPC, las condiciones de los sábados obligatorios y el impacto de la nueva gratificación anual antes de decidir si avalan o no la firma del Acuerdo 2030 propuesto por la dirección de Ford Almussafes.




