Arcadi España ha acusado este jueves al PP de desentenderse de la reforma de la financiación autonómica y de hacerlo, según ha defendido, porque ‘no le interesa el Estado de Bienestar’. El ministro de Hacienda ha reclamado también al president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, que acepte los 3.669 millones de euros ofrecidos a la Comunitat Valenciana dentro del nuevo modelo.
El titular de Hacienda ha intervenido en la mesa ‘Recuperar la educación, los derechos y el orgullo valenciano’, incluida en la conferencia política que el PSPV-PSOE ha organizado este fin de semana en la Universidad de Alicante bajo el lema ‘Lo que importa’. Allí ha vinculado directamente el debate de la financiación autonómica con la calidad de los servicios públicos en territorios como la Comunitat Valenciana.
Según ha sostenido, la derecha y la ultraderecha ‘no quieren hablar de financiación autonómica’ porque ‘les da igual el Estado de Bienestar‘ y, por tanto, ‘les dan igual los recursos’ destinados a políticas sociales. A su juicio, también mantienen una visión de España ‘sin ningún tipo de diversidad’, cuando ‘lo que nos hace fuertes es la diversidad, y la diversidad parte del respeto’.
En este contexto, España ha lanzado un mensaje directo al PP: ‘Una de las cosas en las que ha fallado la derecha estrepitosamente es en no entender que se puede ser de derechas siendo demócrata. No hace falta ser franquista para ser de derechas’, ha afirmado durante su intervención ante la militancia socialista.
Reivindicación del nuevo modelo de financiación
Acompañado, entre otras personas, por el exconseller de Hacienda Vicent Soler, el ministro ha defendido el nuevo modelo de financiación desde ‘un punto de vista emocional’, porque implica ‘más recursos para el Estado de Bienestar’, pero también como expresión de un determinado modelo de país basado en la cohesión territorial.
España se ha mostrado ‘orgulloso’ de haber planteado una propuesta que, según ha detallado, aporta cerca de 21.000 millones de euros adicionales al conjunto de las comunidades autónomas ‘para la sanidad, la educación y los servicios sociales’. En su opinión, ‘ningún gobierno que no sea de izquierdas pondría sobre la mesa tantos recursos’, ha subrayado para remarcar el contraste con la posición del PP.
El ministro ha calificado este escenario como ‘una oportunidad histórica‘ y ha instado a Juanfran Pérez Llorca a ‘ejercer de president’, ‘defender los intereses de los valencianos por encima de los interese partidistas’ y aceptar los 3.669 millones que el Gobierno central ha ofrecido a la Comunitat Valenciana dentro del reparto previsto.
‘No podemos tener un president que está esperando a que Feijóo le diga lo que tiene que hacer para defender a los valencianos y valencianas’, ha manifestado. A continuación, ha advertido de que la negativa del jefe del Consell a sentarse a negociar el modelo propuesto supone, a su juicio, ‘perder una oportunidad muy grande para el futuro’.
Por su parte, Vicent Soler ha aprovechado su intervención para defender que el proyecto de identidad de la Comunitat Valenciana ‘debería ser transversal’. ‘No debe recaer únicamente sobre el lomo de la izquierda’, ha señalado, al tiempo que ha lamentado que, según su interpretación, la derecha ‘ha fallado históricamente’ en esta cuestión.
El exconseller ha citado como ejemplos esa falta de implicación, siempre desde su perspectiva, episodios que van ‘desde la guerra de las Germanías a la Batalla de Almansa y la dana de 2024’. Con estas referencias ha querido subrayar, ha indicado, una continuidad histórica en la ausencia de un compromiso compartido sobre la identidad y el autogobierno valencianos.
Soler ha lamentado también ‘el daño’ que, a su juicio, ha hecho el expresident de la Generalitat Carlos Mazón al autogobierno valenciano durante la dana de octubre de 2024, que costó la vida a 232 personas. Le ha acusado de ‘desprestigiar’ una de las tareas que considera más importantes de cualquier gobierno, como es ‘proteger a la gente’, y ha vinculado esta crítica con el debate actual sobre el modelo de financiación y la capacidad de respuesta de las instituciones valencianas.



