El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha defendido en Alicante que los partidos dejen atrás ‘el ruido, la furia y la crispación’ política para negociar y aprobar en el Congreso el nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por el Gobierno, que ha descrito como ‘una oportunidad histórica’ para las comunidades, entre ellas la Comunitat Valenciana.
España ha realizado estas declaraciones antes de un almuerzo de trabajo con la Asociación de Empresarios Valencianos (AVE). Allí ha pedido a los grupos parlamentarios una reflexión serena sobre datos y cifras, y les ha instado a pensar ‘en la unidad de nuestro país’ y en la necesidad de más recursos públicos ajustando ‘la decisión del voto’.
El titular de Hacienda ha estado acompañado por el presidente de AVE, Vicente Boluda. Ante los empresarios, ha resaltado que el nuevo modelo de financiación llega 17 años después del anterior y ha recalcado que, según la propuesta del Gobierno, ‘ninguna comunidad autónoma pierde‘. A su juicio, se trata de ‘una oferta y propuesta que no tiene parangón en nuestra historia’.
Más recursos para Comunitat Valenciana y Murcia
España ha subrayado que la reforma es especialmente relevante para territorios como Murcia y la Comunitat Valenciana. Ha advertido de que estas autonomías ‘no pueden esperar más y necesitan la estabilidad para conseguir los recursos necesarios’ que permitan sostener sus políticas de sanidad, educación y servicios sociales.
El ministro ha recordado que la financiación autonómica determina la capacidad de las comunidades para mantener hospitales, centros de salud y colegios públicos. También influye en la atención a la dependencia y en otras políticas sociales básicas para la ciudadanía.
Por ello ha insistido en que disponer de un sistema más justo y con más fondos resulta clave para que regiones con infrafinanciación histórica puedan atender adecuadamente a su población. Ha señalado que una mejora del reparto permitiría corregir desequilibrios acumulados durante años.
España ha defendido que la propuesta del Ejecutivo busca un reparto más equitativo entre territorios. Según ha explicado, el objetivo es que todas las autonomías ganen recursos respecto al modelo vigente, lo que, en su opinión, facilita un acuerdo amplio si se afronta la negociación sin tensión partidista.
Llamamiento al sentido común en la negociación
Pese a que ha presentado el plan como una oferta ‘que mejora con mucho’ lo que pedían los presidentes autonómicos, España ha admitido su sorpresa ante la reacción de algunos dirigentes. Ha lamentado que ciertos responsables ‘no quieran sentarse a negociar y digan no de entrada’.
Ante esa negativa, el ministro ha apelado al diálogo y a la responsabilidad. Ha pedido ‘sentido común porque oportunidades históricas como ésta’, ha recalcado, ‘dudo mucho que se vuelvan a repetir’.
España ha insistido así en la necesidad de que el debate sobre la financiación se base en criterios técnicos y en las necesidades reales de la ciudadanía. Ha considerado que solo con una negociación centrada en los datos se podrá cerrar un acuerdo estable que dé seguridad a las comunidades autónomas en los próximos años.
En este contexto, ha reiterado que su objetivo es alcanzar un consenso amplio en el Congreso que incluya a diferentes fuerzas políticas. Ha apuntado que un sistema que llega tras 17 años sin cambios requiere una mayoría sólida para garantizar su continuidad y evitar nuevos periodos prolongados sin revisión.
El ministro ha concluido que la decisión que adopten ahora los grupos parlamentarios condicionará la capacidad de inversión en servicios públicos esenciales, como la sanidad y la educación, durante un largo periodo. Por eso ha pedido aprovechar la ocasión y ha insistido en su mensaje de rebajar la crispación política para facilitar el acuerdo.




