El Valencia Basket se reinventa para seguir en la lucha por los playoffs de Euroliga

Ejemplo de shortcode con estilo
El Valencia Basket afronta una nueva Euroliga tras ser la gran revelación del curso pasado, obligado a reconstruir su plantilla y mantener su nivel competitivo para consolidarse entre los aspirantes a los playoffs.

El Valencia Basket ha comenzado una nueva temporada en la Euroliga con el reto de mantenerse en la pelea por los playoffs, después de haberse convertido en la gran revelación del curso pasado y de haberse visto obligado a reinventarse por varias salidas clave de su plantilla.

El equipo taronja ha firmado una campaña anterior histórica. Antes de coronarse campeón de la Liga Endesa, ha sorprendido en la Euroliga con un presupuesto de plantilla propio de la zona media-baja. Aun así, ha cerrado la fase regular en segunda posición, ha eliminado en cuartos de final al Panathiniakos tras remontar un 0-2 en la serie y ha alcanzado por primera vez la Final a Cuatro.

Ese éxito europeo y doméstico ha tenido un coste directo en la configuración actual del equipo. Varios protagonistas del curso pasado han abandonado el club después de que otras entidades abonaran las cláusulas de rescisión de sus contratos. Han salido el técnico Pedro Martínez, los exteriores Brancou Badio y Jean Montero y el interior Jaime Pradilla. Además, el club no ha podido retener al ala-pívot Braxton Key.

Nuevas caras y apuesta por Xavi Albert

La marcha de piezas importantes ha obligado al Valencia Basket a reconstruir su proyecto deportivo, aunque mantiene todavía un bloque reconocible. Continúan en la rotación jugadores relevantes como Kam Taylor, Álvaro Cárdenas, Omari Moore o Nate Reuvers, que deben aportar continuidad y solidez a un vestuario muy renovado.

La entidad ha decidido entregar el timón del banquillo a Xavi Albert, un entrenador joven y considerado prometedor. El club ha confiado en su capacidad para liderar el desarrollo del grupo y ha rodeado su figura de un cuerpo técnico que debe ayudarle a consolidar una idea clara de juego.

En el apartado de fichajes, el Valencia ha incorporado a jugadores contrastados en la Euroliga como TJ Shorts, Armori Brooks y Nikola Mirotic. La llegada de Mirotic se ha producido recientemente y en el club no esperan que tenga un impacto decisivo inmediato, sino que vaya ganando peso con el paso de las semanas.

Sin embargo, el presupuesto de la entidad sigue lejos de los seis más altos de la competición. Por ello, ha completado la plantilla con apuestas de menor coste económico pero con margen de crecimiento, como Lucas Marí, Mario Saint-Supéry, Gonzalo Corbalán, Mou Gueye o Dylan Osetkowski, un jugador que había dado un paso atrás en su proyección y que busca relanzar su carrera en València.

El estilo que ha caracterizado al Valencia Basket de Pedro Martínez se ha basado en muchas posesiones, ritmo alto y un elevado volumen de lanzamientos de tres puntos. Se da por hecho que se mantendrá la esencia de este juego rápido y abierto, pero el nuevo cuerpo técnico deberá adaptarlo a las características actuales de la plantilla y a la realidad de la competición.

Pretemporada irregular y primeras tareas pendientes

Los numerosos cambios en el vestuario y una pretemporada muy condicionada por las ventanas FIBA han dificultado la preparación del equipo. El Valencia Basket no ha llegado todo lo rodado que habría deseado al inicio oficial del curso europeo.

Ese rodaje incompleto se ha visto reflejado en la semifinal de la Supercopa Endesa disputada este sábado, donde han aparecido varias carencias que el cuerpo técnico ya ha detectado como prioritarias.

Entre los aspectos señalados como urgentes están el cierre del rebote, tanto en defensa como en ataque, y la mejora del juego sin balón. También se ha considerado clave lograr una mejor selección en el tiro exterior y definir con mayor claridad la idea en las transiciones y contragolpes.

De la capacidad de liderazgo de Xavi Albert y, sobre todo, de su habilidad para desarrollar a los jugadores que tiene a su disposición dependerá en buena medida la evolución del equipo. El objetivo es que el grupo asimile pronto los automatismos ofensivos y defensivos y pueda competir cada jornada frente a plantillas con mayor presupuesto.

Objetivo: asentarse entre los aspirantes al playoff

El Valencia Basket tiene muy presente el reciente ejemplo del París. El conjunto francés fue la revelación de la campaña 2024-25, aunque sin llegar al nivel del club valenciano porque no alcanzó la Final a Cuatro. Sin embargo, en la temporada siguiente cayó hasta terminar quinto por la cola.

Ese precedente refuerza la idea de que repetir una temporada tan brillante resulta muy complicado. Por ello, el club taronja se ha marcado un objetivo más realista: asentarse entre los aspirantes al playoff y acabar la fase regular entre los diez primeros clasificados.

En este contexto, la Euroliga que arranca supone la segunda de las tres participaciones que el Valencia Basket ha cerrado en el contrato firmado con la competición en el verano de 2025. Paralelamente, la entidad mantiene abiertas negociaciones para convertirse en una de las nuevas franquicias propietarias del torneo, un paso que supondría un impulso importante para la consolidación y estabilidad de su proyecto deportivo y económico.

El Roig Arena, que ya ha vivido un estreno europeo brillante el curso pasado, se mantendrá esta temporada como uno de los escenarios destacados de la Euroliga. El pabellón se ha consolidado como uno de los más modernos del torneo y esa condición le sitúa entre los candidatos a albergar en el futuro una Final a Cuatro, lo que reforzaría aún más la presencia de València en el mapa del baloncesto europeo de máximo nivel.