La Universitat de València fija nuevas reglas para usar la inteligencia artificial en el campus

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La Universitat de València ha aprobado nuevas directrices para el uso responsable de la inteligencia artificial y ha iniciado un despliegue propio de estas herramientas, con licencias institucionales y un plan estratégico en marcha.

La Universitat de València ha aprobado un nuevo documento de directrices para el uso responsable de la inteligencia artificial en la comunidad universitaria, con especial atención al personal docente e investigador y al personal de administración y servicios, y ha iniciado en paralelo el despliegue de infraestructura propia de IA y la negociación de licencias institucionales con grandes proveedores.

Estas directrices recogen principios generales y recomendaciones para orientar cómo puede usarse la inteligencia artificial en el día a día de la universidad. El objetivo es que el personal y el estudiantado integren estas herramientas en la docencia, la investigación y la gestión con garantías éticas, jurídicas y organizativas.

Uso interno de IA y soberanía digital

Según ha explicado la institución en un comunicado, el nuevo documento se ha concebido como punto de partida de una estrategia más amplia sobre inteligencia artificial. Esta estrategia ha comenzado a desarrollarse y se irá concretando en los próximos meses en nuevas medidas y protocolos.

Entre las actuaciones ya iniciadas destaca el despliegue de una infraestructura propia de IA en servidores de la Universitat de València. Con esta apuesta tecnológica, la institución busca reforzar la soberanía digital y la protección de la información institucional, al evitar depender por completo de plataformas externas para procesar datos sensibles.

La implantación de esta infraestructura ha arrancado con un proyecto piloto del Servei de Llengües i Política Lingüística. Este servicio ha empezado a utilizar herramientas de IA para el asesoramiento lingüístico en valenciano, castellano e inglés, lo que permite agilizar consultas y apoyar tareas de revisión y redacción sin dejar de lado la supervisión humana.

Además, la Universitat de València está negociando convenios con diferentes proveedores de herramientas de inteligencia artificial generativa. La intención es facilitar a la comunidad universitaria el acceso a licencias de asistentes conversacionales, agentes de IA especializados en programación y soluciones de apoyo a la investigación, entre otras aplicaciones.

Con estos acuerdos, la institución pretende simplificar los procesos de adquisición de licencias, obtener condiciones económicas más ventajosas y asegurar que el uso de estas herramientas se realiza bajo garantías institucionales claras. De este modo, el personal y el estudiantado podrán usar servicios avanzados de IA en un entorno controlado, con políticas definidas sobre privacidad, seguridad y propiedad de los datos.

Plan estratégico y nuevo marco regulador

Paralelamente, el Vicerrectorado de Transformación Digital está analizando las líneas estratégicas que guiarán la futura política institucional sobre inteligencia artificial. Entre las medidas previstas figura la elaboración de un Plan Estratégico para la implantación de la Inteligencia Artificial en la universidad.

Este plan contemplará cómo integrar la IA de forma ordenada en la docencia, la investigación y la gestión administrativa. También definirá prioridades, recursos necesarios y plazos aproximados, con la idea de que las distintas facultades y servicios tengan un marco común para desarrollar sus propios proyectos.

La Universitat de València trabaja asimismo en un marco regulador específico que establecerá criterios comunes para el uso de estas tecnologías. Ese marco deberá aclarar, por ejemplo, qué usos son adecuados en la evaluación académica, qué requisitos se exigen en la investigación o cómo deben tratarse los datos cuando intervienen herramientas de IA.

Para coordinar todo este proceso, la universidad ha nombrado a Joan Vila, catedrático de Ingeniería Electrónica y experto en ciencia de datos, como delegado para la Inteligencia Artificial y Gobierno del Dato. Esta nueva figura se encargará de la gobernanza de la IA, del impulso de las políticas institucionales y de la gestión estratégica del dato en toda la institución.

Vila ha señalado que toda la comunidad universitaria ya dispone de una licencia institucional de Copilot Chat de Microsoft. Esta licencia permite utilizar asistentes conversacionales con funciones avanzadas, por ejemplo, para redactar textos, analizar información o generar código, siempre bajo las condiciones fijadas por la universidad.

Asimismo, la Universitat de València acaba de suscribir el plan Workspace Education Fundamentals de Google para el personal docente e investigador, el personal técnico, de gestión y de administración y servicios, y el estudiantado. Este acuerdo amplía las herramientas disponibles para el trabajo colaborativo y la gestión de contenidos en la nube.

Con el conjunto de estas medidas, la institución busca que la inteligencia artificial se integre de forma progresiva y controlada en su actividad diaria. La prioridad es que el despliegue tecnológico avance de la mano de directrices claras, un marco regulador común y formación adecuada para todo el campus.