Un programa de la UV reduce el burnout y los síntomas de depresión entre docentes

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La intervención también logra disminuir los niveles de cortisol y mejora la capacidad del profesorado para afrontar la carga de trabajo

Un programa desarrollado por investigadores de la Universitat de València (UV) consigue reducir de forma significativa el burnout y los síntomas de depresión entre profesores de educación primaria y secundaria. La intervención también logra disminuir los niveles de cortisol en saliva entre los docentes con mayores problemas psicosomáticos asociados al trabajo.

El estudio, publicado en la revista científica Behavioral Sciences, analiza la eficacia de un programa diseñado por la Unidad de Investigación Psicosocial de la Conducta Organizacional (UNIPSICO). El equipo está dirigido por Pedro R. Gil-Monte, catedrático de Psicología Social de la Universitat de València.

Los resultados muestran diferencias significativas entre los docentes que participaron en la intervención y un grupo de control con características similares. Además de reducir el burnout y los síntomas depresivos, el programa ayudó a los participantes a gestionar mejor la carga laboral, los recursos disponibles y los conflictos interpersonales.

«Además, los participantes entrenados mejoraron sus competencias para afrontar la carga de trabajo, para gestionar los recursos disponibles y los conflictos interpersonales, al tiempo que mejoró su percepción de autoeficacia. Los resultados se observaron al comparar a los grupos tras la finalización del programa y cuatro meses después», explica Gil-Monte.

Un programa para afrontar el estrés laboral crónico

El burnout o síndrome de quemarse por el trabajo constituye una respuesta al estrés laboral crónico. La Organización Mundial de la Salud lo incluye en la CIE-11 como un fenómeno relacionado específicamente con el ámbito laboral.

Cuando esta situación se prolonga durante largos periodos, puede generar alteraciones psicosomáticas, síntomas depresivos y otras consecuencias para la salud. También puede repercutir en las organizaciones mediante un aumento de las bajas laborales.

El programa impulsado por el equipo investigador adopta un enfoque multicomponente. Combina estrategias psicológicas, interpersonales y fisiológicas para actuar sobre el deterioro emocional, cognitivo y actitudinal asociado al burnout.

Entre las técnicas empleadas figuran la reestructuración cognitiva, la resolución de problemas, la regulación emocional, la negociación de roles, la autoorganización y el apoyo social. El estudio también cuenta con la participación de Ester Grau-Alberola, de la Universidad Católica de Valencia; Hugo Figueiredo-Ferraz, de la Universidad Internacional de Valencia, y Bruno Ribeiro do Couto, de la Universidad de Murcia.

Resultados positivos también en México

El programa se ha adaptado además al ámbito universitario y se ha replicado en docentes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En este caso participaron 29 profesores, de los que 15 formaron parte del grupo que recibió la intervención.

Al finalizar el programa, este grupo presentó una disminución significativa de los niveles generales de burnout. También mejoró su percepción del tecnoestrés y se redujeron los problemas psicosomáticos de salud relacionados con el trabajo.

Los investigadores señalan que la intervención mostró efectos favorables sobre determinados indicadores de tecnoestrés, problemas de salud y recursos para afrontar las exigencias laborales entre docentes expuestos al teletrabajo y al uso intensivo de las tecnologías.

El trabajo recomienda, no obstante, complementar estas estrategias psicoeducativas con medidas organizativas dirigidas a cuestiones como la carga laboral, la claridad de las funciones, el apoyo social y los límites del trabajo digital.