La OCDE ha lanzado en València una nueva plataforma internacional para reforzar la prevención de desastres naturales, mejorar la cooperación entre administraciones y poner la ciencia al servicio del bien común en todas las fases de la gestión del riesgo.
La iniciativa se ha presentado durante la primera jornada de la conferencia internacional ‘De la crisis a la recuperación: fortaleciendo la resiliencia regional’, celebrada en la ciudad. El objetivo es ayudar a países, regiones y ciudades a afrontar episodios como inundaciones, incendios o seísmos mediante el intercambio de experiencias y lecciones aprendidas.
Según la organización, el intercambio sistemático de información entre territorios permite ahorrar tiempo y recursos y, sobre todo, salvar vidas. La plataforma de la OCDE para la Resiliencia Regional ante Desastres pretende ordenar ese conocimiento y hacerlo accesible a gobiernos y autoridades locales.
Prevención, preparación y recuperación
El secretario general adjunto de la OCDE, František Ružička, ha explicado que la gestión de un desastre natural se articula en tres grandes fases: prevención, preparación y recuperación. Ha subrayado que la prevención es la herramienta más eficaz, aunque no suela ocupar titulares.
Ružička ha defendido que invertir en prevención protege vidas y, además, genera importantes ahorros económicos a medio y largo plazo. Esa labor incluye desde la planificación territorial hasta la mejora de infraestructuras, pasando por sistemas de alerta temprana y educación ciudadana.
En segundo lugar, ha situado la preparación, que se basa en disponer de planes de emergencia claros y en la colaboración previa entre las distintas administraciones. Esta coordinación resulta clave en momentos de crisis, cuando es necesario actuar con rapidez y evitar duplicidades.
Por último, Ružička ha destacado la fase de recuperación, que no debe limitarse a la rapidez en la reconstrucción. A su juicio, la reconstrucción ha de apostar por la calidad, la durabilidad y la creación de nuevas oportunidades que refuercen la resiliencia y permitan estar mejor preparados ante futuros eventos.
Reconstruir impulsando también la prevención
El viceministro de Territorio, Infraestructura y Desarrollo de Hokkaido, Masayoshi Kuroda, ha intervenido mediante un mensaje en vídeo dirigido a los asistentes. Ha explicado que Japón está centrando sus esfuerzos en apoyar la recuperación de las zonas afectadas y, al mismo tiempo, en impulsar medidas de prevención de desastres y reducción del riesgo.
Kuroda ha señalado que este enfoque simultáneo permite evitar que la reconstrucción reproduzca vulnerabilidades previas. De este modo, cada fase de recuperación se convierte también en una oportunidad para reforzar infraestructuras y revisar protocolos.
El planteamiento del viceministro japonés encaja con la filosofía de la nueva plataforma de la OCDE, que promueve que la reconstrucción sirva para avanzar en resiliencia. El intercambio de estrategias entre territorios con amplia experiencia en catástrofes, como Japón, resulta especialmente valioso para regiones como la Comunitat Valenciana.
Más inversión en ciencia para aprender de los errores
La comisionada especial del Gobierno de España para la Reconstrucción y Reparación de los Daños Provocados por la dana de 2024, Zulima Pérez, ha subrayado el papel central del conocimiento científico en este cambio de enfoque.
Pérez ha afirmado que ‘la transformación para aprender de los errores y construir un futuro mejor tiene en el conocimiento uno de sus pilares’. Ha añadido que ‘España nunca había invertido tanto en ciencia’, lo que a su juicio refuerza la capacidad del país para analizar episodios extremos y mejorar la respuesta.
Esta apuesta por la ciencia se traduce en una mejor comprensión de las causas y los efectos de fenómenos como las danas, las inundaciones repentinas o las olas de calor. También facilita que la planificación urbana y territorial incorpore criterios de riesgo climático y natural.
Además, la integración de estudios técnicos y datos en tiempo real ayuda a que las decisiones políticas sean más informadas. Así, la cooperación entre el ámbito nacional, regional y local se apoya en evidencias compartidas, no solo en intuiciones o experiencias aisladas.
En conjunto, la plataforma presentada en València se ha planteado como un espacio estable de colaboración entre países, regiones y ciudades. Su finalidad es que cada nueva crisis deje más conocimiento útil y contribuya a reducir el impacto humano, social y económico de los desastres naturales en el futuro.




