Los municipios afectados por la dana en la Comunitat Valenciana, especialmente en la provincia de Valencia, cuentan ya con más de 437 millones de euros consignados para reconstruir de forma integral sus redes de alcantarillado y agua potable, junto a 220 millones ejecutados en la adecuación de cauces para reducir el riesgo de nuevas inundaciones.
La comisionada del Gobierno para la Reconstrucción, Zulima Pérez, ha explicado que estos fondos se han articulado a través de una línea extraordinaria del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. El objetivo es reparar unas infraestructuras que han sufrido daños críticos por la dana y que, en algunos casos, han quedado totalmente inutilizadas por la acumulación de barro.
Pérez ha destacado ‘el compromiso del Gobierno de España con la Comunitat Valenciana y la provincia de Valencia para la recuperación de unas infraestructuras que fueron destruidas por la dana y cuya recuperación debe de ser resiliente al cambio climático’. Según ha defendido, ‘a diferencia de otras administraciones negacionistas’, el Ejecutivo central ‘lucha contra el cambio climático con todos sus medios’ y lo seguirá haciendo ‘hasta que la provincia de Valencia tenga unas infraestructuras hídricas mejores de las que tenía con anterioridad a la dana’.
Reconstrucción de redes de agua y alcantarillado
Según ha detallado la comisionada, los proyectos ya licitados persiguen reconstruir de forma integral tanto las redes de alcantarillado como las de abastecimiento de agua potable en los municipios afectados. Estas redes resultaron muy dañadas durante el episodio de lluvias extremas, lo que ha comprometido servicios básicos y ha obligado a recurrir a soluciones provisionales en varias localidades.
Zulima Pérez ha señalado que ya se han adjudicado obras por más de 123 millones de euros para la reconstrucción de las redes de alcantarillado y abastecimiento en 28 municipios dañados por la dana. Estas intervenciones incluyen la renovación de tuberías colapsadas, la sustitución de colectores, la reparación de conexiones y la modernización de instalaciones para mejorar su capacidad de drenaje.
A estos proyectos se añaden las actuaciones impulsadas directamente por los ayuntamientos en el marco de la subvención del Ministerio de Política Territorial para la reconstrucción de infraestructuras municipales. Estas ayudas complementan las inversiones que está desarrollando la operadora Global Omnium y permiten coordinar las obras de saneamiento con otras reparaciones en viales, equipamientos y servicios públicos.
Actuaciones en cauces y prevención de inundaciones
Además de la reconstrucción del alcantarillado, el Gobierno ha centrado parte de los recursos en reducir el riesgo de inundaciones futuras. La comisionada ha resaltado que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ya ha finalizado las obras de emergencia en cauces por un valor total de 220 millones de euros.
Según ha indicado, estas actuaciones no solo han permitido recuperar los cauces y las infraestructuras dañadas, sino también reforzar la resiliencia del dominio público hidráulico. De este modo, se busca mejorar la respuesta frente a episodios de lluvias intensas como la dana y minimizar los daños en áreas urbanas y agrícolas.
Entre las obras ya ejecutadas, se ha llevado a cabo la limpieza y el acondicionamiento de más de 1.100 kilómetros de cauces en las cuencas afectadas, con intervenciones en un total de 61 términos municipales. Estos trabajos han incluido la retirada de sedimentos y restos arrastrados por la riada, el desbroce de vegetación que dificultaba la circulación del agua y la reparación de taludes y márgenes.
Pérez ha subrayado también que ya se ha licitado el proyecto de adecuación del barranco de La Saleta por un importe de 136 millones de euros. Esta actuación pretende adaptar el cauce a episodios de lluvias intensas y mejorar la seguridad de las zonas urbanas cercanas.
En paralelo, para reducir el riesgo de inundaciones en la ribera del Júcar se han planteado cinco proyectos que suman un presupuesto conjunto de 44 millones. Estas intervenciones se orientan a optimizar la capacidad de desagüe del río, ordenar las zonas inundables y proteger núcleos poblados y explotaciones agrícolas.
Más proyectos en l’Horta Sud y otras zonas afectadas
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha adjudicado además la redacción de diez proyectos destinados a disminuir el riesgo de inundación en la comarca de l’Horta Sud y en otras áreas afectadas por la dana, con un importe global de 3,8 millones de euros.
Entre estos trabajos de planificación se encuentran los proyectos relativos a las ramblas del Poyo y Pozalet-Saleta, así como actuaciones en la zona del río Magro. También se incluyen estudios para habilitar zonas de almacenamiento controlado de agua destinadas a la prevención de avenidas en los entornos de Chiva y Utiel.
Según ha añadido la comisionada, a todo este paquete de inversiones se suman 60 millones de euros en ayudas directas dirigidas a los municipios afectados por la dana. El objetivo de estas ayudas es que los ayuntamientos refuercen su adaptación al riesgo de inundación mediante obras locales, planes de emergencia y mejoras en la gestión del agua.
Conjunto de medidas para aumentar la resiliencia
En su conjunto, estas medidas pretenden no solo reparar los daños provocados por la dana, sino también transformar las infraestructuras hídricas para hacerlas más seguras ante fenómenos meteorológicos extremos. La prioridad se centra en garantizar el funcionamiento del alcantarillado y del suministro de agua potable, al tiempo que se mejora la capacidad de los cauces para evacuar grandes volúmenes de agua sin causar daños graves.
La inversión consignada y los proyectos ya en marcha suponen, según ha remarcado Zulima Pérez, un refuerzo significativo de la red de saneamiento y de la protección frente a inundaciones en la provincia de Valencia y en el conjunto de la Comunitat Valenciana, con una clara orientación a la adaptación al cambio climático y a la prevención de futuros episodios de dana.



