Los trece clubes propietarios de la Euroliga han rechazado esta semana, en una reunión en el lago de Como (Italia), la primera oferta de la NBA para organizar conjuntamente una nueva competición de baloncesto en Europa y han decidido seguir adelante con su propio proyecto de conversión de licencias en franquicias y ampliación del torneo hasta 24 equipos.
Durante el encuentro, han participado los representantes de los clubes accionistas de la máxima competición europea: Anadolu Efes Estambul, Baskonia Vitoria-Gasteiz, CSKA Moscú, Armani Olimpia Milán, FC Barcelona, FC Bayern Múnich, Fenerbahçe Estambul, LDLC ASVEL Villeurbanne, Maccabi Tel Aviv, Olympiacos Piraeus, Panathinaikos Atenas, Real Madrid y Zalgiris Kaunas.
Según las mismas fuentes, estos trece clubes han acordado seguir con el proceso para transformar las actuales licencias de diez años en franquicias permanentes. Esta decisión está directamente vinculada al futuro diseño de la competición y a la posible entrada de nuevos socios.
La Junta Directiva de la Euroliga ha recibido el encargo de continuar la revisión del modelo y de presentar una recomendación final en las próximas semanas. Esa propuesta deberá someterse después a la aprobación de los propietarios.
Europliga mantiene su hoja de ruta
Varias fuentes conocedoras de la negociación han explicado que la propuesta trasladada por la NBA para poner en marcha una liga conjunta en Europa no ha sido tenida en consideración en este momento. Sin embargo, no se ha cerrado la puerta a alcanzar un entendimiento en el futuro si cambian las condiciones.
Entre los clubes europeos existe la percepción de que, tras esta primera negativa, la NBA podría presentar una contraoferta para mantener viva la negociación. Esa eventual nueva propuesta debería encajar con el calendario y el formato que la Euroliga ya ha empezado a perfilar.
A finales de junio, NBA Europa avanzó un plan de inversión económica que calificó de sin precedentes para impulsar su propio proyecto continental a partir de octubre de 2027. Entonces también detalló que la nueva liga tendría franquicias con sede en 12 ciudades objetivo.
En ese anuncio, el subcomisionado y director de operaciones de la NBA, Mark Tatum, señaló que la liga estadounidense había cerrado el plazo de ofertas finales para construir las nuevas ‘franquicias permanentes’ del torneo. Además, indicó que la competición contaría también con clubes que disponen de secciones de fútbol y que el proyecto buscaba acuerdos de la mano de la FIBA.
Pese a aquel calendario, la NBA ha presentado en las últimas semanas una oferta específica a la Euroliga para integrarla en su iniciativa europea. Sin embargo, esa propuesta se ha considerado insuficiente por la práctica totalidad de los equipos accionistas.
La llegada de Chus Bueno al cargo de consejero delegado de la Euroliga ha permitido mejorar los canales de diálogo entre ambas organizaciones. Las mismas fuentes subrayan que esos puentes institucionales siguen abiertos, aunque insisten en que la NBA deberá formular una nueva oferta más atractiva para que los clubes europeos se replanteen su posición.
Franquicias y expansión hasta 24 equipos
Otro de los puntos centrales de la reunión ha sido la transformación del actual modelo de licencias de diez años en un sistema de franquicias, ligado a una ampliación progresiva del torneo de los 13 miembros actuales hasta un total de 24 equipos.
El plan contempla la incorporación de nuevas franquicias en los próximos años, siempre bajo el control de los actuales propietarios de la competición. Esa ampliación condiciona también el encaje de cualquier acuerdo externo, incluida una posible alianza con la NBA.
Las fuentes consultadas explican que la oferta actual de la NBA se dirige exclusivamente a los trece clubes propietarios de la Euroliga. Es decir, no se plantea todavía un marco para los 24 equipos que formarían parte de la competición una vez completada la expansión y la conversión plena en franquicias.
Este punto se considera clave entre los accionistas, que quieren garantizar que el futuro formato preserve su posición de control sobre la Euroliga y sobre cualquier nueva estructura que pueda surgir en el baloncesto europeo de alto nivel.




