La jueza de Catarroja que instruye la causa penal por la DANA del 29 de octubre de 2024 en la provincia de Valencia ha ordenado destruir las muestras de ADN empleadas para identificar a los 233 fallecidos en aquellas inundaciones, al estar ya confirmadas todas las identidades y considerarse innecesaria su conservación.
Destrucción de las muestras de ADN
La decisión figura en una providencia dictada este lunes por la magistrada Nuria Ruiz Tobarra. En ese escrito ha acordado la destrucción del material biológico obtenido hace casi dos años para los trabajos de identificación de los cadáveres.
Según se detalla en la resolución, la jueza ha respondido así a un oficio remitido el pasado 15 de octubre por el inspector jefe de la Sección Operativa de la Brigada Provincial de la Policía Científica. En ese oficio la unidad especializada solicitaba autorización expresa para eliminar las muestras custodias hasta la fecha.
Fuentes jurídicas han indicado que esta medida se enmarca en el funcionamiento ordinario de este tipo de investigaciones. Han subrayado que todos los cuerpos han quedado identificados y no persiste ninguna duda sobre la identidad de las víctimas.
En este contexto, las mismas fuentes han precisado que las muestras de ADN tomadas en su día a los familiares de los fallecidos ya han cumplido su finalidad. Por tanto, una vez completados y validados los informes periciales, el material biológico ha dejado de ser necesario para el procedimiento penal en curso.
Justificación de la medida
Las muestras destruidas procedían tanto de restos de las víctimas como de familiares directos, que facilitaron su ADN para los cruces genéticos. Estos análisis permitieron confirmar la identidad de las 233 personas que perdieron la vida en la provincia de Valencia durante las inundaciones asociadas a la DANA del 29 de octubre de 2024.
Fuentes consultadas han recalcado que la eliminación del material se ha ordenado cuando ya no aporta valor probatorio adicional. Además, han apuntado que la medida se adopta una vez asegurada la plena correspondencia entre los restos recuperados y las personas desaparecidas tras el temporal.


