La alcaldesa de Catarroja, Lorena Silvent (PSPV-PSOE), ha declarado ante la jueza que los avisos Es-Alert enviados durante la dana de 2024 no han resultado útiles para su municipio porque han llegado cuando la localidad ya estaba inundada y la ciudadanía se encontraba refugiada en el Ayuntamiento, sin haber recibido antes llamadas ni información directa de los responsables de Emergencias.
Según ha explicado Silvent en su comparecencia como testigo ante la magistrada de Catarroja que instruye la causa por la gestión de esta dana, en la que murieron 233 personas, nadie del dispositivo de Emergencias le ha pedido datos sobre la situación del barranco del Poyo durante el episodio de lluvias, a pesar del riesgo conocido de esta zona.
La alcaldesa ha recordado ante la jueza las declaraciones del expresident de la Generalitat Carlos Mazón, en las que indicó que el temporal se desplazaba hacia Cuenca. En ese momento en Catarroja apenas llovía, por lo que, según ha relatado, en el municipio pensaban que ‘lo peor había pasado’. Ese contexto ha reforzado, a su juicio, la sensación de desconcierto posterior cuando el agua ha comenzado a subir con rapidez.
Avisos tardíos y barrio ya anegado
Silvent ha detallado que sobre las 18:00 horas recibió la llamada del jefe de la Policía Local. En esa conversación le advirtió de que el barranco del Poyo empezaba a desbordarse por la parte más baja del término municipal. A partir de ese momento se ha puesto en marcha un plan de rescate impulsado en gran medida por la propia ciudadanía.
Según su relato, en apenas ’10 o 15 minutos’ el agua ‘llegaba a más de cuatro metros’ en algunas zonas. Vecinos que vivían en plantas altas han comenzado a improvisar rescates con los medios que tenían más a mano.
La alcaldesa ha explicado que muchos de esos rescates han sido ‘improvisados, con sábanas y cinturones’, y los han realizado principalmente residentes que se encontraban en pisos superiores. Mientras estas tareas ya estaban en marcha, han recibido el primer mensaje Es-Alert en los teléfonos móviles, a las 20:11 horas.
Silvent ha insistido en que, en ese momento, Catarroja ya estaba gravemente afectada por las inundaciones. Por eso ha afirmado que ese primer Es-Alert no ha servido para prevenir daños, ya que la población estaba centrada en ponerse a salvo y en auxiliar a sus vecinos.
La alcaldesa ha añadido que no tiene constancia de que nadie en la localidad recibiera el segundo Es-Alert, enviado a las 20:57 horas. Ha señalado que estos avisos ‘no fueron útiles’ para alertar a su población porque a esa hora muchas calles estaban anegadas y un gran número de personas se refugiaba ya en el edificio consistorial.
Falta de información y coordinación
Además, Silvent ha relatado ante la jueza que vivió con ‘incredulidad’ la falta de información directa a pesar de ser la máxima autoridad local. Ha subrayado que el Ayuntamiento de Catarroja había activado cuatro días antes un CECOPAL permanente y un dispositivo coordinado para organizar la respuesta municipal durante la emergencia.
Según fuentes municipales citadas en la causa, este centro de coordinación local se mantenía operativo precisamente para canalizar avisos y recursos. Sin embargo, la alcaldesa ha asegurado que durante las horas críticas no recibió comunicaciones efectivas desde los órganos superiores de gestión de la emergencia.
Silvent ha indicado que, en los momentos de mayor impacto, había más de 200 vecinos acogidos en el edificio del Ayuntamiento. Muchas de estas personas han aprovechado el grupo electrógeno disponible para cargar sus teléfonos móviles ante la falta de suministro eléctrico en sus viviendas.
La alcaldesa ha explicado que, sobre las 04:00 horas de la madrugada, pudo finalmente contactar con la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé. Según su testimonio, en esa conversación Bernabé la informó de que efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) se dirigían hacia Catarroja.
Silvent ha relatado que, con las primeras luces del día siguiente, numerosos vecinos acudieron al Ayuntamiento en busca de noticias sobre sus familiares. En ese momento, el equipo municipal ha comenzado a confeccionar a mano un primer listado de personas desaparecidas, con los datos que llegaban de los propios ciudadanos.
La alcaldesa ha señalado que han tenido certeza de la existencia de personas fallecidas alrededor de las 04:00 horas de la madrugada. Ese punto marcó, según su testimonio, un cambio en la percepción de la dimensión de la tragedia que vivía el municipio.
Silvent ha añadido que entre las 20:11 horas, momento del primer Es-Alert, y las 02:00 horas de la madrugada ‘el agua siguió subiendo, aquello era como un río desbordado con mucha fuerza’. Ha remarcado que, durante todo ese periodo, nadie del CECOPI se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento, según las mismas fuentes conocedoras de su declaración.
La regidora ha asegurado que su primer contacto con representantes de la Generalitat se produjo el 30 de octubre. Ese día, según ha explicado, el entonces secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, acudió al municipio ‘por orden’ de la vicepresidenta de la Generalitat en ese momento, Susana Camarero, para visitar la residencia Parque Luz, uno de los puntos especialmente afectados.
Silvent ha reiterado ante la jueza que no ha pedido recursos externos durante las horas más críticas porque ‘no sabía a qué se enfrentaban’. Ha defendido que no solicitó ayuda adicional porque ya estaban ejecutando rescates con los medios disponibles y la prioridad era atender a las personas atrapadas.
En relación con la comunicación a la ciudadanía, la alcaldesa ha afirmado que han avisado del desbordamiento del barranco por redes sociales desde las 19:00 horas. Ha precisado que el Ayuntamiento ha utilizado los canales digitales municipales para difundir avisos y recomendaciones en tiempo real, con el objetivo de llegar al mayor número posible de vecinos.
Silvent ha indicado también que puede aportar a la causa el contenido del chat de WhatsApp utilizado durante la emergencia, así como los mensajes enviados a la población. Asimismo, ha ofrecido el plan municipal de inundaciones que estaba vigente el día de la dana, para que la magistrada pueda valorar el marco de actuación local durante el episodio de lluvias extremas.


