El Pleno del Ayuntamiento de València ha aprobado este viernes la transformación urbanística de 268.142 metros cuadrados de Benimaclet. El nuevo PAI contempla la construcción de 1.345 viviendas y alrededor de 70.000 metros cuadrados de zonas verdes entre el barrio actual y la Ronda Norte.
El planeamiento incluye 403 viviendas de protección pública. Además, reserva cerca de 20.000 metros cuadrados de suelo dotacional público con capacidad estimada para unas 300 viviendas destinadas específicamente al alquiler asequible para menores de 45 años. A ello se suman unos 32.000 metros cuadrados para equipamientos educativos, deportivos y otros servicios.
La aprobación culmina el paso por el Pleno después de que la Comisión de Urbanismo diera luz verde al proyecto esta misma semana. Actualidad Valencia avanzó el miércoles las principales cifras del PAI de Benimaclet, que ha recibido finalmente el respaldo del equipo de gobierno y el voto en contra de los grupos de la oposición.
El debate previo a la votación ha contado con representantes de distintas entidades vecinales y sociales. Los colectivos han cuestionado que el planeamiento responda a las necesidades del barrio y han reclamado mayor protección para la huerta, el patrimonio y la vida comunitaria.
El debate vecinal sobre el futuro de Benimaclet
Adrià Solbes, en nombre de Acudim Benimaclet, ha expresado sus dudas sobre un proyecto que, a juicio de la entidad, no responde a las necesidades dotacionales del barrio. También ha intervenido Ignacio Calatayut, portavoz de Soc el que menge y del Centre Social Terra. Calatayut ha reclamado «justicia social para un pueblo que se resiste a dejar de serlo» y ha resumido su rechazo al proyecto con la afirmación: «Benimaclet no está en venta».
Enric Sánchez, de la Asociación de Vecinos y Vecinas de Benimaclet, ha reivindicado el trabajo desarrollado para mantener elementos como los huertos urbanos. Por su parte, representantes de otras entidades han reclamado más diálogo entre el Ayuntamiento y el tejido vecinal.
La Associació per l’Horta también ha defendido el valor de las alquerías históricas y de los campos de Benimaclet. Su representante, Javier Navalón, ha destacado además la función de este espacio como pulmón verde de la ciudad.
El proyecto mantiene, precisamente, propuestas relacionadas con los huertos urbanos y la conexión entre el barrio consolidado y la huerta. La información sobre la tramitación y las características del planeamiento puede consultarse también en el área de Urbanismo del Ayuntamiento de València.
PSPV y Compromís rechazan el planeamiento
Tras la participación de las entidades sociales, el debate ha continuado con los grupos políticos municipales. El portavoz socialista, Borja Sanjuan, ha asegurado que el planeamiento «no va a resolver el problema de la vivienda en València».
Sanjuan ha criticado el peso de la vivienda privada dentro de la actuación y ha sostenido que el PAI «garantiza el mínimo de vivienda pública y el máximo de vivienda privada, abierta a la especulación».
La portavoz de Compromís, Papi Robles, también ha defendido el voto contrario de su formación. Robles ha considerado que el Ayuntamiento ha perdido la oportunidad de demostrar que «el urbanismo puede hacer barrio» y ha cuestionado la falta de diálogo durante la negociación.
Frente a estas críticas, el concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha defendido el proyecto como un modelo que permite aumentar la oferta residencial y establecer una transición entre la ciudad consolidada y el paisaje agrícola.
Giner ha señalado que el planeamiento incorpora nuevos espacios de convivencia, conexiones peatonales, suelo educativo y dotaciones públicas. También ha citado entre las actuaciones los huertos urbanos y la prolongación peatonal de la avenida Valladolid.
El concejal ha defendido que el proyecto responde a la necesidad de vivienda y permite avanzar en la creación de nuevos espacios públicos. Tras la aprobación definitiva en el Pleno, Giner ha calificado la jornada como «un día positivo para Benimaclet y para València».


