Ayora refuerza la ladera del castillo para evitar desprendimientos sobre las viviendas

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La actuación se centra en varios bloques rocosos inestables y contempla una red de acero de 535 metros cuadrados para proteger especialmente las casas de la Plaza de la Glorieta

La Diputació de València inicia este martes las obras para reducir el riesgo de desprendimientos en la ladera noreste del castillo de Ayora. La intervención busca proteger las viviendas situadas en la parte inferior de la pendiente, donde los técnicos han detectado varios bloques rocosos inestables.

Los trabajos cuentan con un presupuesto de 47.795 euros y tendrán un plazo de ejecución de tres meses. La actuación se desarrollará sobre un talud cuya configuración puede provocar la caída de rocas hacia las edificaciones situadas ladera abajo.

El diputado de Medio Ambiente, Avelino Mascarell, explica que la intervención «permitirá intervenir de manera preventiva sobre una zona en la que los técnicos han detectado elementos potencialmente inestables. Además, reducirá el riesgo para las viviendas y, sobre todo, para las personas que residen en este entorno».

Mascarell destaca además la importancia del trabajo de la unidad de Riesgos Geológicos y Espacios Degradados. Este trabajo es clave en municipios con pendientes pronunciadas o formaciones rocosas cercanas a zonas habitadas.

«La Diputació pone a disposición de los ayuntamientos personal especializado y soluciones técnicas para actuar allí donde se detecta una situación de riesgo», añade el diputado.

La zona ya fue objeto de una actuación hace más de 15 años. El alcalde de Ayora, José Vicente Anaya, señala que ahora resultaba necesario reforzar de nuevo la seguridad del entorno. Especialmente, era necesario en las viviendas de la Plaza de la Glorieta.

«En esta zona se hizo ya una intervención hace más de 15 años, y ahora era necesario asegurarla de nuevo para evitar riesgos. Sobre todo para las viviendas de la Plaza de la Glorieta», explica Anaya.

El alcalde también pone en valor la colaboración entre administraciones. El Ayuntamiento ha asumido el coste de la redacción del proyecto, mientras que la Diputació de València financia y ejecuta los trabajos.

Anaya considera que «este es un ejemplo perfecto del papel que tiene la Diputación para los pueblos más pequeños. Así, nos permite poner soluciones a problemas reales que no podemos asumir con los presupuestos municipales».

La ladera del castillo se estabiliza con una red de acero de 535 metros cuadrados

La intervención comenzará con el saneo del talud para retirar o asegurar los elementos que presenten inestabilidad. Después, los operarios instalarán mediante técnicas de alpinismo una red de cables de acero galvanizado.

La malla cubrirá una superficie total de 535 metros cuadrados y quedará fijada a la ladera mediante bulones anclados a tres metros de profundidad. Estos elementos se distribuirán formando una cuadrícula de cuatro por cuatro metros.

El sistema permitirá estabilizar los bloques rocosos y reducir la posibilidad de que se desprendan. Además, evitará que alcancen las edificaciones situadas en las cotas inferiores de la ladera.