Bellreguard acelera la recuperación de luz y agua tras la dana Adam y más de 500 litros de lluvia

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Bellreguard, uno de los municipios más afectados por la dana Adam en el sur de Valencia, trabaja para restablecer el suministro eléctrico y de agua, especialmente en la zona de la playa, tras registrar más de 500 litros por metro cuadrado y evacuar a unas 70 personas.

Bellreguard, en el litoral sur de la provincia de Valencia, ha comenzado a centrarse en restablecer el suministro de luz y de agua potable y en recuperar la normalidad tras la dana Adam, que ha dejado más de 500 litros por metro cuadrado en dos días y ha obligado a evacuar a unas 70 personas y a sus animales domésticos, sobre todo en la zona de la playa.

Según ha explicado el alcalde, Alex Ruiz, la pasada noche se ha desarrollado sin lluvia, pero la situación ha seguido siendo complicada en la franja costera del municipio. Allí se concentran los principales problemas, con fallos de electricidad que han dejado sin suministro de agua a buena parte de las viviendas de la playa.

En cambio, el casco urbano se ha mantenido más estabilizado. Ruiz ha detallado que la playa ha ido desaguando poco a poco, aunque de forma constante, lo que ha permitido rebajar el nivel de agua acumulada en calles y bajos.

Lluvias extremas en dos días

El alcalde ha recordado que Bellreguard ha registrado un episodio de lluvias muy intenso. Este lunes se han acumulado 270 litros por metro cuadrado y el domingo se alcanzó una cantidad similar, hasta superar en total los 500 litros por metro cuadrado durante todo el episodio asociado a la dana Adam.

Estas precipitaciones han provocado numerosos problemas, especialmente en la zona marítima del municipio. Allí, las calles han quedado anegadas y el agua ha afectado a vehículos aparcados y a muebles y enseres domésticos situados en plantas bajas.

Ruiz ha explicado que este lunes se ha desalojado a personas tanto de la playa como del pueblo. Han salido sobre todo vecinos que viven en plantas bajas o que han preferido regresar al casco urbano. En total, se han evacuado unas 70 personas, junto a sus animales domésticos, mientras que quienes residen en alturas superiores y no han tenido daños han optado por permanecer en sus viviendas.

En el interior del núcleo urbano, el temporal también ha dejado su huella. El alcalde ha señalado que han caído árboles y se ha derribado algún muro, aunque ha recalcado que los daños más importantes se concentran en la playa.

Daños en el sistema eléctrico y avance hacia la normalidad

Ruiz ha insistido en que los perjuicios más graves se han producido en el sistema eléctrico municipal y en todo lo que depende de esa infraestructura. La falta de energía ha afectado directamente al suministro de agua potable en la playa, lo que ha obligado a cortar el servicio en algunas zonas hasta que se reparen las averías.

El alcalde ha subrayado que los equipos municipales trabajan desde el inicio del episodio para restablecer estos suministros esenciales. El objetivo es que la población pueda recuperar la normalidad lo antes posible y que las viviendas afectadas vuelvan a ser habitables en condiciones de seguridad.

A pesar de la magnitud de las lluvias, Ruiz ha destacado que no se han producido arrastres de barro. Sí se ha detectado mucha suciedad en las calles y bajos, lo que complica las tareas de limpieza y recuperación. Ahora los dispositivos se centran en retirar residuos, revisar instalaciones y evaluar daños en edificios y mobiliario urbano.

El responsable municipal ha valorado también de forma positiva la mejora de las condiciones meteorológicas. Ha celebrado que ya no haya previsión de nuevas lluvias y que haya salido el sol. En sus palabras, ‘es positivo porque si no, la tierra no traga más y así se puede ir evacuando el agua’.

Con el cese de las precipitaciones, el municipio afronta ahora una fase de reparación y evaluación de daños. El esfuerzo inmediato se dirige a asegurar la red eléctrica, recuperar el suministro de agua potable y atender a los vecinos que han tenido que abandonar sus casas, especialmente en la playa de Bellreguard, una de las zonas más castigadas por el paso de la dana Adam en el sur de Valencia.