Benimaclet contará con un nuevo depósito de tormentas con capacidad para almacenar hasta 7.200 metros cúbicos de aguas pluviales. La instalación permitirá retener las primeras escorrentías durante los episodios de lluvia. Así se evitará que las aguas más contaminadas lleguen directamente a las calles, la red de alcantarillado o el medio ambiente.
La Junta de Gobierno Local de València ha aprobado el proyecto técnico de esta infraestructura. Será financiada en un 70 % por el consistorio. Además, el 30 % restante lo pagará la promotora del PAI de Benimaclet.
El depósito recogerá las primeras aguas de lluvia, que suelen arrastrar una mayor cantidad de residuos y sustancias contaminantes acumuladas en las vías públicas. En su interior se producirá la decantación de los sólidos. Después, cuando finalice el episodio meteorológico, el agua será bombeada de forma controlada hasta la depuradora para recibir el tratamiento correspondiente.
La instalación también incorporará sistemas automáticos de limpieza y ventilación. Igualmente, contará con mecanismos de telecontrol que permitirán supervisar su funcionamiento de forma continua desde la Central Operativa de Saneamiento.
Una infraestructura vinculada al PAI de Benimaclet
El proyecto permitirá adaptar la red de saneamiento a las necesidades derivadas del desarrollo urbanístico previsto en el PAI de Benimaclet. Además, la actuación busca incrementar la capacidad del sistema ante episodios de lluvias intensas y reducir el riesgo de vertidos contaminantes en acequias, cauces fluviales y zonas costeras.
El portavoz del Gobierno Municipal, Juan Carlos Caballero, ha señalado que «con esta actuación cumplimos la normativa estatal y europea sobre vertidos en episodios de lluvia, mejoramos la calidad ambiental de los cauces y del litoral, y preparamos la red de saneamiento para el desarrollo del PAI de Benimaclet con una infraestructura moderna y sostenible».
Caballero ha añadido que el objetivo es «mejorar la calidad de las aguas que se vierten al medio ambiente durante los episodios de lluvia, para reducir al máximo la contaminación de nuestras acequias y del mar».




